… Chili se mueve

Autor: David2

Del trabajo “perro vago”

Totems mapuche en Cerro Ñielol
Totems mapuche en Cerro Ñielol

-I-

La soledad es una forma de ejercicio ecuestre, autoimpuesto, eso sí,  que obliga a rellenar esta pipa, con un humilde boliche.

-A entenderse s  i     e     ndo-.

 

Vivifica tu rostro, perro el mío;

digo bien “rostro”,

digo bien ungido con bendito rocío de estrella,

que tan solo pertenece a Elqui y a su Luna.

 

Inúndate de pachamama araucana y repiensa,

una oración, un cántico al poblador originario,

aquel desplazado,

o al que emigró desde extrañas tierras.

 

Mientras, de la quietud más extrema de la machi,

surge el rumor del Llaima,

convertido en rojo hiriente,

en plantel que difunde vida

y aplaca la sed de tierra.

 

-II-

Vergel de Godwana,

Pincoya abisal que si cultivas,

desde tu belleza algo reclamas,

¡claro que sí! Desde tu profundidad!,

recuerdas "¡oh marinero, eres tan frágil!

 

Mujeres que son fuertes,

que urden  penas y telas en crisol infinito.

 

Ayer a la noche, otra alma en pena buscaba lo que buscan,

las almas en pena: un millalobo salvaje al que acudir.

 

Traucos afanosos,

Laguna de Cucao

desean que los brujos que no  traspasasen puertas,

allá donde las tijeras escondidas aguardan.

 

Ancud indómita,

capital traspasada, recuerdos de Castro,

tierra sujeta a los caprichos de un mar que primero se retira y después engulle.

 

 

Laguna de Cucao

Laguna de Cucao

Iglesias en madera,

sacras policromías concebidas de tal forma,

que puedan flotar,

para así poder ser arrastradas por una pleamar infinita.

 

 

-III-

Desde el cielo andino,

una columna vertebral de tierra hundida en el cielo,

recorre en quietud glaciares,

nieves perpetuas, el rabillo del ojo de huiliches e incas.

 

Niños enterrados a más de cinco mil metros,

ofrendas, doble penal.

 

De repente la tarde para,

el loro ya no grita,

las nubes se recogen y se tiñen en sangre,

el perro vago profetiza: “el suelo temblará”.

 

Calor, una extraña bruma -densa- se instala en el corazón del hombre,

entre la precordillera el falso Pacífico.

 

Mar brava, Chascona repleta de silencios, Isla Negra, Sebastiana infinita.

 

Aquí todavía la tierra desprende su furia.

Más allá de esta isla,

a nadie importa.

 

Chili se mueve:

… grado 7.

 

 

 

 

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