La soledad encendida, haikus: un museo natural del verso

Título: La soledad encendida

Autores: Gregorio Muelas y Heberto de Sysmo

Editorial: Ultramarina Cartonera

Calificación: ** (Interesante)

Por Jose Carlos Rodrigo

 

Un haiku es como un chispazo, un destello, un relámpago poético. Por tanto, un haijin será un hombre-relámpago, un poeta que viaja con el asombro en la mochila, con el resplandor de la poesía colgado de sus parpados y prendido de sus dedos. Este libro, todo en él, es extraordinario. Es la historia de dos haijines que decidieron entremezclar sus poemas como si combinaran los naipes de una baraja de sorpresas. Pero también es la muestra de un gran amor por la edición. En ese sentido, todo el libro es un enorme haiku conformado de pequeños haikus, un descomunal asombro preñado de otros asombros que lo convierten en un monumento poético.

A la editorial Ultramarina Cartonera le corresponde el orgullo de firmar un ejemplar que es un pura sangre de la edición: un libro bello, un libro artesano y artesanal compuesto con materiales japoneses (bambú o tela de kimono) y plagado de ilustraciones únicas. Numerado y exclusivo, no hay dos ejemplares iguales ni dos portadas similares. En lo relativo a los deliciosos dibujos con motivos japoneses, son las manos de Susana Benet y de Sara García Lafont las que consiguen conectar con la naturaleza nipona mediante sus ilustraciones. Y como todo en el libro es brillante, el prólogo de Mila Villanueva y el epílogo de Raul Fortes Guerrero enmarcan los haikus. Unos poemas escritos a dos manos, sin declarar su autoría porque el poema japonés es eso, una emanación de la naturaleza en donde bien poca importancia tiene el poeta. Los dos haijines, vehículo que se encarga de plasmar el asombro, son dos poetas comprometidos con el haiku, dos poetas en estado permanente de aware o emoción: Gregorio Muelas y Heberto de Sysmo.

Pero antes de referirme al trabajo de estos dos poetas en La soledad encendida, no puedo menos que rendir un tributo a quienes me pusieron por vez primera en contacto con el haiku, allá por el año 2002. Fueron poetas, y también fueron dos, con ocasión de un libro firmado a medias, como si el haiku tuviera que venir acunado por un dúo de creadores, recelando de la individualidad. El texto, otro libro exquisito, una joya para los bibliófilos, de cuidada edición a cargo de la editorial Celya, se titula Paisajes hacia lo hondo. Un título realmente acertado para definir lo que representa el haiku para el haijin: la proyección en la naturaleza de un profundo estado de comunión con lo que le rodea. Y las poetas eran Almudena Urbina y Montserrat Doucet.

Son los haikus de La soledad encendida un recorrido por las variadas formas de estas composiciones líricas ancestrales. Hay, desde haikus a la naturaleza, pasando por haikus de Año Nuevo, e incluso haikus urbanos, una modalidad que no ha tenido mucho éxito en Japón, quizás por lo moderno, pero que sí se construye con gran aceptación en Europa. Y hay haikus tristes, y haikus intrigantes, y los hay de saludo a la vida, o sobre gatos, ranas y sapos, perros e insectos. Sobre árboles, flores y plantas, pájaros y ganado, incluso sobre agua y lluvia, demostrando que esta composición es versátil, que su traje rítmico se adecúa a la perfección a cualquier asunto, aunque a veces pueda alejarse algo de esa pureza sacrosanta que para los entendidos debe reunir el haiku.

El haiku clásico debe ceñirse estrictamente a tres reglas determinantes: en primer lugar a una métrica concreta (esos 5-7-5 versos en cada una de sus líneas); después, necesariamente, debe alejar el yo, la persona, el componente humano, de la impresión poética; y por supuesto, tiene que reflejar un instante vivido en la naturaleza, que aparecerá en los versos como congelado, atrapado, producto de ese momento deslumbrante que tiene que haberle sucedido al haijin.

Sin embargo, es cuando los haijines Gregorio Muelas y Heberto de Sysmo desabrochan un poco esta camisa de fuerza estilística, alcanzan, quizás, las composiciones de mayor belleza. Panteras, colibrís o cisnes, engalanan sus pelajes y plumajes con el collar de estos versos. Y rayos, tormentas, nieves y soles resplandecen con mayor brío. Son instantes capturados con la red de la poesía, quedando detenidos en el tiempo, en la memoria, y ya para siempre en nuestra percepción, como ese gato que regresa de la lonja y huele a pescado, o ese perro que regala lametones a un niño delgado, o esas grullas que destacan en el cielo…

En efecto, es el título de la soledad encendida una definición gráfica. Casi anatómica, del efecto germinativo del haiku en el interior de la fisiología sensitiva del poeta. El haiku nace en un momento de intimidad lírica, y lo hace como una descarga eléctrica. Atraviesa al haijin con una sacudida de alta tensión, y los voltios poéticos encienden, literalmente, la inspiración compositiva ante aquello que se está presenciando. Entonces, ese instante queda apresado en la cabeza y el corazón del poeta como el insecto en el cazamariposas, y desde allí, pasa a conformar un libro como este que nos presentan Gregorio Muelas y Heberto de Sysmo: un compendio de belleza que es un gabinete entomológico, en donde cada ejemplar poético aparece expuesto en su vitrina, atravesado por un alfilerazo de sensibilidad lírica, detenidos en el tiempo y en el espacio, desplegando sus vivos colores, sus delicados perfumes a tierra mojada tras la tormenta, a pan recién horneado en la tahona, a nieve invernal, y hablándonos con el sonido de las grullas en el estío y el lenguaje de los arroyos en otoño.

Todo esto es La soledad encendida. Pero, por encima de formas, composiciones, y versos, es un mayúsculo poemario al que cualquier día le saldrán alas y, dejando un leve polvillo tras de sí, saldrá volando por una de nuestras ventanas, a la búsqueda de otros lugares en donde anidar. En ese momento, nosotros también seremos ya haijines. Prisioneros, de por vida, en la belleza del latigazo del verso.

 

Adjuntamos algunos links de interés para una mejor aproximación a la obra :

  • Lectura de algunos kaikus por parte del autor
  • Referencias a la editorial:

https://editorialultramarina.com/

  • Entrevistas realizadas a los autores:

http://www.lagallaciencia.com/2015/11/la-soledad-encendida-de-gregorio.ht

http://www.rtve.es/m/alacarta/audios/el-ojo-critico/ojo-critico-haikus-heberto-sysmo-gregorio-muelas-02-06-15/3152626/?media=rnehttps://editorialultramarina.com/11-la-soledad-encendida-gregorio-muelas-heberto-de-sysmo/

 

 

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Ronald Campos, poeta de certezas y claridades

Autor: José Carlos Breto

Revisado por: David2

Ronald Campos nació en San José de Costa Rica, en 1984. Profesor de Lengua y Literatura en la Universidad, su obra publicada ya puede considerarse extensa y clave dentro del panorama poético de su país, con proyección en Hispanoamérica. Ha publicado los siguientes poemarios: Deshabitado augurio (2004), Hormigas en el pecho (2007), Navaja de luciérnagas (2010), Varonaria (2012), Mendigo entre la tarde (2013), La invicta soledad (2014) Quince claridades para mi padre (2015) y el poemario que ha propiciado esta entrevista, Respuestas de la tierra (2016).

 

Ronald Campos entrevistado por nuestro colaborador José Carlos
Ronald Campos entrevistado por nuestro colaborador José Carlos

 

1-En primer lugar, ¿qué significa la poesía para ti? ¿Por qué esa necesidad de poetizar la realidad?

La poesía no es una cuestión de palabras, decía Aleixandre. Hablar de poesía es tan inefable como lo que la misma poesía persigue. Acaso puedo decir que sea un centro, hacia donde el poeta se dirige a sí mismo y al poema y al lector, y un vehículo, laborado y creador, por medio del cual se llega a un ámbito cotidiano, es decir, fenomenológico y trascendente, profano y sagrado, real e irreal. De ahí que la necesidad de poetizar responda a concretar ese ámbito de manera que sea percibido e intuido por aquellos tres que, contingente y casualmente, se (con)funden en el siempre instante cuántico en que solo dicho ámbito tiene lugar.

2-¿Es el poeta un niño que juega con la realidad o un adulto que se refugia en el juego poético para defenderse de las ofensas de la vida?

Es un adolescente. El poeta está a medias entre el niño, al que regresa intuitiva y lúdicamente porque aprendió estas aptitudes de él, y el adulto, al que escucha y obedece a fin de tenderle trampas al lenguaje y al poder. Es un adolescente que está descubriendo constantemente su voz e identidades, a caballo entre lo que reconoce y acepta, y lo que le dicen debe ser. En medio de este estado, de esta tensión, el poeta, consciente de su capacidad contemplativa, intuitiva, de ensoñación poética e imaginación simbólica, explora la realidad acaso para refugiarse, acaso para renombrarla y, así, recrearla como la vive o no.

3-¿Qué significa para ti Castilla y lo castellano como objeto poético?

Castilla es parte de mi niño. Cuando comencé a escribir a los 17 años, visité la biblioteca de mi colegio y, al azar, llegué hasta dos poemarios que estaban yuxtapuestos: Cantos de vida y esperanza y Campos de Castilla. Los dos se convirtieron en centros y vehículos. Y, claramente, el segundo de ellos aportó un plano, un espacio que yo imaginaba como de libertad y, a la vez, de empoderamiento, de realización imaginaria y, por tanto, plena, en ese momento tenso que todo adolescente, y más uno gay, padece al (des)oír las voces de lo que debe ser y la que está buscando ser, decir. Castilla en mi adolescencia fue uno de mis primeros ámbitos cotidianos. Lo castellano, recientemente descubierto por mí en su materialidad física y simbólica, me ha revelado la heterogeneidad cultural que soy, y somos, a ambos lados del Atlántico, en tanto sujetos hispánicos. Porque lo castellano es, como parte de lo hispánico, también una voz de voces donde se escuchan cuánticamente lo indoamericano, lo hispano-cristiano, lo hispano-judío, lo hispano-musulmán y muchos más ecos.

4-En tu poemario Respuestas de la tierra vemos como sería Castilla mirada con ojos tropicales, pero ¿y Costa Rica, el trópico, visto con ojos castellanos? ¿Cómo sería?

El ámbito verde. Lo verde que a Castilla le falta y que, por ello, asombra, escapa de sus posibilidades, conduce a la ensoñación. Lo verde que, como todo lo americano y nuestra historia, a través de la poesía es manantío expresivo, caudal, potencia, montaña, centro de reunión que, aunque no lo reconozcan ni acepten quizás algunos ojos castellanos, es igualmente una voz de voces de lo hispánico. Costa Rica, en las fantasías actuales, es un paraíso, es “pura vida” y, tal vez, hasta un poco Keylor Navas; sin embargo, mi país, con su literatura y cultura, es un ámbito que invito, no solo a los castellanos sino también a todos los españoles, a descubrir, ya que podría sorprenderlos, a pesar de ser un territorio pequeño o inclusive incierto, pues muchos no saben ni donde se ubica.

5-En España, la mitad de los españoles ha escrito un libro, y la otra mitad lo está escribiendo… En Costa Rica… ¿la mitad son poetas y la otra mitad quieren serlo? Me ha parecido percibir un cierto cansancio poético allí, y una intención de revitalizar la narrativa… ¿es así? Entonces, ¿hacia dónde se dirige la poesía actual?

La narrativa, tanto en Costa Rica como España y en otras latitudes, goza de salud. Pero la poesía anda eufórica, enérgicamente desatada. En cada esquina se encuentra uno un poeta y así variedad de voces, ecos, cuchicheos, susurros, silencios. Como en todos lados, y esto es parte de la literatura en general, existen quienes desean monopolizar e institucionalizar lo que es la poesía; sin embargo, y para bien, se da la heteroglosia, aunque por esta misma razón existan poesías que gritan, poesías que cantan, poesías que repiten y, por suerte, poesías que, vinculadas a lo primordial y creador, balbucean. Hace un tiempo dejé de interesarme en hacia dónde se dirige la poesía; me interesa ver cómo conviven sus distintas manifestaciones, aunque dicha convivencia a veces lo lleve a uno a querer balbucear en solitario.

6-Háblanos un poco de tus maestros en poesía, de tus lecturas favoritas, de aquellos que más te hayan influido en la poesía y, por extensión, en la literatura. ¿Qué has encontrado en ellos?

Al inicio cité a Aleixandre. De él, sus formas, imágenes y ese ámbito cósmico donde los seres irreales —¡y qué más irreal que un sujeto homosexual pues está relegado a la irrealidad (la inexistencia e irrealización) dentro del ámbito real: el orden (hetero)patriarcal— combaten lo que deberían ser, sus enajenaciones culturales y se representan, son, viven, aman como cuerpos liberados con nuevos campos de percepción y afectividad de forma abierta y en conexión con la naturaleza, con la necesidad primigenia de pertenecer a los ciclos. Luego mencioné a Darío y Machado. De ellos, la heterogeneidad y la creación de los espacios poéticos adonde ir y llevar al poema y al lector. He estado (re)descubriendo últimamente a mis otros maestros y maestras del 27, así como a poetas hispanomusulmanes, hispanojudíos, indoamericanos y más contemporáneos, españoles y latinoamericanos, como Claudio Rodríguez, Lezama Lima, Esthela Calderón, entre otros. Sin embargo, el poeta que más ha influido en mí como persona, poeta y académico ha sido Laureano Albán. De él aprendí no solo técnicas, estrategias textuales, sino también a autodescubrir mi propia voz y perspectiva con respecto a lo que deseo y creo como poesía. Laureano ha sido mi maestro, mi amigo y le debo mucho. He dedicado tiempo y esfuerzo a estudiar y dar a conocer su amplísima y valiosa producción, la cual es sin duda cima, tanto como las de Darío o Neruda, de la poesía hispánica.

7-¿Qué opinas cuando te dicen o escuchas comentar que eres el próximo Laureano Albán? ¿Cuándo dicen que has heredado su poesía, su conciencia poética, o que serás un prolongador de su escuela lírica…?

Es un halago, pero no una verdad. Laureano Albán y yo hemos compartido durante mucho tiempo y hasta hoy sigo aprendiendo de él y, como dije, me enseñó lo principal: a descubrir mi propia voz. Coincidimos en la perspectiva trascendentalista, pero cada uno tiene su propia huella para devolver en forma de cantos los rastros del misterio. Nunca me he propuesto ser el próximo Laureano Albán. He leído y escuchado decir que yo soy el “Laureanito rosa”; lo de “rosa” por mi esfuerzo de enunciar y visibilizar lo homoerótico a través de mi palabra. Dentro del piropo, les agradezco porque reconocen también que mi obra estaría en un nivel y visión de mundo de alta calidad estética hacia la cual, con aciertos o no, he tratado de dirigirme, eso sí, conscientemente desde el inicio de mi carrera literaria. Por otra parte, Laureano Albán no tiene escuela. Él no enseña un método de escritura. Él ha llevado a que muchos encontremos nuestra propia voz. Esto lo saben mis compañeros del Círculo de Poetas Costarricenses y el Grupo Trascendentalista de Aranjuez. Más allá de nosotros, algunos le reconocen y agradecen tal enseñanza. Otros la niegan y aborrecen. O malentendieron o no pudieron entenderla, por cuestiones de ego o conveniencias editoriales y amiguismos. Cada quien sabrá, pero repito: Laureano Albán no tiene escuela: tiene magisterio, como demiurgo que es, y no ha hecho más que compartir sus aprendizajes, inquietudes, dudas y verdades a través de su poesía, ensayos, sobremesas, talleres, recitales, confesiones. Si seré prolongador de este acervo de conocimientos, no lo sé, pero me gustaría rescatarlo y darlo a conocer.

8-Si la poesía es un arma cargada de futuro… ¿qué es la narrativa? ¿Una bomba atómica? O una pérdida de tiempo…

Complicado nos lo pone Gabriel Celaya con esta metáfora. Yo no restringiría a la poesía la tarea o pretensión de soñar y crear ese futuro, esa utopía donde todos podamos convivir en la heterogeneidad que somos. La poesía hace lo que puede, como también la novela, y aun el ensayo, el teatro, el cuento y otros. Ningún texto literario puede entenderse como pérdida de tiempo; cada uno logra o intenta, a su manera, ser “arma cargada de futuro”; cada uno estalla, nunca destructiva, sino constructivamente en sus cómplices que lo reciben.

9-La poesía, un poema, el trabajarlo… ¿es más una cuestión de desperdicio de papel o de inspiración?

El papel aguanta lo que le escriban. Y así hay publicaciones. Son parte de la diversidad. Trato de leer lo que se publica, comprender esta vastedad, pero también selecciono según múltiples criterio. El principal de estos es el trabajo con la metáfora, el trabajo con aquello no que hace a la poesía poesía, porque ella no es ni tiene una esencia, pero por lo menos aquello que intenta volverla ese centro, ese vehículo otro y que por medio de un trabajo lingüístico, intuitivo, simbólico e ideológico lo cautiva a uno mismo y al lector, y nos hace pensar que tal poema es un ámbito de profundidad y mostración inasequible por otro procedimiento. Por tanto, creo que un poema debe trabajarse, no es el resultado de un proceso de inspiración, del impulso que todos tenemos, pues el impulso creador poético está en el lenguaje y es el más democrático de todos, decía Borges, en algún momento todos hemos dicho al menos una metáfora o escrito un poema; pero a la vez, decía él, el poema es aristocrático, pues pocos lo conciben y logran como concreción artesanal que implica meditación, trabajo y dedicación. A ello mismo se refería el propio García Lorca con su diferencia entre poesía y poema. Ahora, que los poetas actuales consideren que sus textos son un desperdicio de papel, me parece que, si fueran conscientes de ello, evitarían tal despilfarro, ya que los árboles nos son mucho más necesarios y urgentes hoy.

10-¿Qué opinas del Blog Verde Luna?

Repito las palabras de Borges, nada más democrático que la poesía y, por tal razón, ella asalta hoy más que nunca las redes sociales. Estas son el más democrático de los espacios de enunciación. Sin embargo, hay que saber seleccionar no solamente los poemas que se leen, sino también los blogs o páginas donde aparecen. Por mi parte, creo que son pocos los blogs que contribuyen realmente a dar a conocer nuevas voces poéticas de calidad, aportar las teorizaciones sobre la poesía de especialistas y profesores, brindar reseñas que guíen a las lecturas de obras novedosas en las letras hispánicas, entrevistar a poetas que algo nuevo tendrán que decir a través de su voz y su mirada. Verde Luna se ha propuesto estos como sus objetivos y, aprovecho la ocasión, para felicitarlos por ellos, porque en realidad están desarrollando, con un magnífico equipo de trabajo, un excelente trabajo de crítica, promoción y teorización sobre la poesía hispánica contemporánea.

11-Despídete con un pensamiento poético.

El poeta es aquel quien mueve, desde la marginalidad, su palabra, para volverla eterna. Esta ha sido mi frase desde hace algún tiempo; por eso, y en honor de esta perseverancia y dedicación, me gustaría compartir, más que un pensamiento poético, un poema, adelanto de una próxima depravación de la luz:

 

HABITAR EL MILAGRO

 

“Mi religión es la religión del amor,

dondequiera que se vuelvan sus cabalgaduras”

 

Ibn ‘Arabi (1165-1240)

 

No nos importa si

nuestro amor no es legal.

Tú y yo somos hombres-mujeres,

mujeres-hombres

y juntos otra cosa.

Nuestra sombra andrógina, ¡ya ves!, es un desastre.

Y ellos no pueden verlo, no por ciegos, sino

porque no es de estas sillas

y es de estas sillas.

 

Nuestra habitación, Franklin,

no temas, no es un encierro.

No es que triunfaran

insultos o amenazas.

Es que desde adentro le hacemos

el amor al bullicio,

depravados de luz,

voranescos de asombros,

con todo un antemar en el oído,

para escuchar lo blanco

distinto en las gaviotas,

para que tiemble

lo eterno

como solo Dios puede en sus espejos.

 

Desde adentro le hacemos

el amor a la injuria, Franklin.

Con tu cabello perdiéndose donde

ambinacen mis piernas,

¡adelantándose entre la niebla nuestras manos

juntas!

   Una

Descubriendo que el mundo

también había nacido en ella, pues

siempre            siempre

el verdadero espacio

nace del corazón

vertical de la luz.

Kamala o el Monzón de Kerala

Título: “La vieja casa de juguete y otras historias”

Autor/a: Kamala Suraiya Das

Traducción: Isabel García López

Editorial: Torremozas

Colección: Torremozas – Número 182

Valoración: *** (Obra de referencia)

 

Hasta que te encontré,

escribía versos, pintaba

Y salía con amigos

De paseo

Ahora que te quiero

Enroscada como un viejo perro callejero

Mi vida reposa, contenta en ti (Amor)

 

He aquí una poeta de verdad, una fuerza revelada de la naturaleza que se presenta como sigue:

No sé de política, pero conozco los nombres

De los poderosos, y puedo repetirlos como

Los de los días dela semana, o los nombres de los

[meses, comenzando por

Nehru. Soy India, muy morena, nacida en

Malabar, hablo tres llenguas,

escribo en

Dos, sueño en una (Presentación, extracto -1-)

Quizás lo más interesante de su vida sea haberse constituido en ejemplo a seguir, en referente para muchas mujeres con aspiraciones de independencia (o mejor dicho) de libertad respecto no sólo a sus maridos sino al resto de la sociedad y a las cadenas impuestas para la mujer. Desde el punto de vista ortodoxo (hindú y musulmán), su actitud vital su fuego que refleja con maestría en los versos del presente poemario, es ampliamente reprobable. No obstante hay que prevenir al lector respecto de dos puntos:

  1. Se trata de una mujer india de casta alta.
  2. Fue alentada y apoyada por su marido K. Madhava Das quien entendió que precisamente debido a su cuna sus futuro literario podría ser ampliamente oneroso sobre todo habida cuenta de que era descendiente de Nalapat Balamani Amma (madre) y Nalapat Narayan Menon (tío y conocido escritor).

Lo cierto es que desde el primer momento, desde la primera lectura de los primeros versos se nota cláramente que se está leyendo poesía altamente inflamable: Nos entregamos al fuego o a la  / Hambrienta tierra para ser lentamente tragados,  / Devorados. / Nadie descenderá de su cruz / Ni nos mostrará si herida, ningún díos perdido en / El silencio empezará a a hablar, ningún amor perdido / Nos reclamará, no, no vamos a ser / Nunca redimidos, ni creados de nuevo (Los desdencientes, extracto).

Sin duda se detecta un poso mucho más emocional que racional en la poesía de la autora, lo que la entronca casi directamente  y de forma muy intensa con las emociones del lector. La poeta no compone sino que habla cara a cara, con el corazón en la mano y puede que desnuda. Hay numerosas referencias al amado (y estamos casi seguros que no se refiere precisamente a su marido sino a diversos amanantes que parecieron poblar la vida de la autora), al pecado que es destilado socialmente… podría decirse que en sí mismo se trata de una oda al libre deseo de la mujer:  Sí, el único movimiento que conozco realmente/ Es el de nadar, / Es innato. / El hombre blanco que se ofrece / A ayudarme olvida,  / El hombre blanco que se ofrece / A sí mismo como una bebida fuerte / Es para mí,  / A decir verdad,  / sólo agua.  / Sólo un estanque verde pálido  / Brillando al sol.  / Rota de deseo.  / Floto en su vigorosa sangre / Secándome las lágrimas (El suicidio, Extracto -1-)

Sin duda podríamos afirmar que la poesía de Kamala Suraiya Das podría enmarcarse dentro del género (propuesto en estas líneas), de poesía antidevocional por su contenido, por su contexto y por la reivindicación que supone su mera existencia. La presencia de lo carnal elimina todo posible rastro de lo espiritual: Hubo un tiempo en que/ Estaba triste en Calcuta, unos días estivales / Que pasaban lenta, y/ Tristemente, como un cortejo detrásde un ataúd. Días / Cuando incluso mi cama no me daba Descanso, sino que como un mar agitado me sacudía/ [con / Sus olas y cómo gemía/ Y me lamentaba, y constantemente ansiaba un hombre de /Otra ciudad… (La buganvilla salvaje, extracto).

Concluiremos diciendo que la lectura de este trabajo es toda una experiencia sexual y sensorial que sin duda no dejará indiferente a ningún lector. Después de haber leído este primer trabajo nos quedamos primeramente atrapados (puede que asalvajados) por la intensidad y precisión en el uso del lenguaje empleado (también aqui hay que agradecer la excelente labor de traducción realizada) y podemos llegar a percibir (revisando el resto de su obra tanto en prosa como en verso) porque fue postulada al nobel de literatura en 1984.

Kamala Suraiya Das – un auténtico monzón literario. Que la disfruten.

 

Soy yo quién se ríe, soy yo la que hace el amor

Y luego, siente vergüenz, soy yo quién yace moribunda

Con un desgarrro en mi garganta. Soy una pecadora,

Soy una santa. Soy la amada y la

Traicionada. No tengo alegrías que no sean las tuyas, ni

Dolores que no sean los tuyos. Yo también me llamo

[a mí misma Yo. (Presentación, extracto -2-)

 

Para más información:

https://en.wikipedia.org/wiki/Kamala_Surayya

 

Los susurros de las sombras

Título: Las Edades del Laberinto

Editorial: Piedra de Sol

Calificación: ** (Interesante)

Autor: César Cabello

Por: David2

 

 

Un cráneo mal nacido cuelga en mi palabra

Esos hijos tuyos/penan al amanecer. (Prédica de Almas / Tres).

Oscuridad. Niebla. Muerte. Frío. Sombras que susurran.

Quizás sean estas las sensaciones más evocadoras que surgen tras la lectura de la inquietante obra de César Cabello. Lo más destacable de la edición y que llama la atención en cuanto se completa la lectura de los primeros poemas es lo descuidada que está la edición principalmente en lo que respecta a la tipografía escogida.

Las “Edades del Laberinto” está estructurado en torno a los siguientes bloques (o edades):

  • Ruinas de una Ciudad Inventada
  • Dos
  • Tratado de Música
  • Las Edades del Laberinto
  • La Cruz y las Tinieblas
  • Dos
  • Tres

En este extrañante e inquietente trabajo de poesía oscura el autor emulando a Dante recorre su propía distopía, mostrándonos un mundo oscuro, preñado por la muerte que puede tomar varias formas, que es observable tanto en animales como en personas y en cosas. El lenguaje claro (a pesar de lo oscuro), posee un enfoque claro, sin ambigüedades que ataca y pudre, que desacraliza.

Existe un término que quizás pueda explicar o aproximarse a lo que supone la poética del autor; lo hemos bautizado como antropo transformación poética y consiste en la materialización poética (esto es a través de la expresión matérica de cierto tipo de lenguaje literario), de sensaciones inspiradas por extrañas fuerzas de la naturaleza quizás disfrazadas tras el velo de la inspiración. Antropotransformación poética consiste en dotar a las cosas, los objetos y lo indefinido en forma humana, quizás perdida, quizás añorada.

Algunos aspectos del trabajo resultan particularmente curiosos (por no decir abiertamente inquietantes):

  1. Primeramente hay una alusión (y puede que obsesión), continuada a la religión católica, alusión que debiera ser entendida analizando la procedencia del autor de un entorno de pobladores originarios de Chile (mapuches de la Araucanía), donde la religión católica se impuso junto con el uso de la lengua (que a través de la Araucana precisamente dió origen a la tradición literaria en Chile). El tratamiento que se realiza de los símbolos, imágenes y aspectos relacionados con el rito, con la transfiguración y los diversos misterios no es precisamente amable. El primer poema del trabajo se titula precisamente “La santa Trinidad” y sus cinco primeros versos rezan de la siguiente manera:    Aqui sentado como mi pobre mandíbula de carnero / contemplo la ciudad en llamas / las últimas cabezas libres / que azota al amanecer: Yo / que hablo en el fondo de la fila / como el hijo maricón que no se va de casa…   son coincidentes con los cinco últimos versos del trabajo incluidos en el poema “Todas las cosas están llenas de dioses”.
  2. En numerosas partes del trabajo la palabra “muerte” aparece y es recordada de forma omnipresente y obsesiva por parte del autor o del meta-autor , una segunda mano una segunda voz que parece estar por encima a la del propio autor – quien sabe si nos referimos al genio creativo o a su reverso tenebroso Caían en el fuego las estatuas / el mercado de los nobles / eran las edades y el caballo de la muerte / galopando / raspando en el misterio / de la luz. Las alusiones a animales muertos (especialmente pájaros), son igualmente frecuentes.  También pueden apreciarse ambientes y espacios que hacen alusión indirecta a la misma; hay noche, hay silencio, hay sombras, mujeres enlutadas y tumbas Será en este lugar sin noche / inmóvil  / Pienso entonces en los bancos / en sus pasos enterrados / en el mal oído del infante que nada sabe de música / pero la adivina.
  3. El uso y el rol que ocupan los animales en el trabajo, especialmente las aves que tienen un papel destacado en la cosmovisión mapuche, es especialmente significativo. Las aves conectan de alguna manera el mundo de lo visible (del efecto), con los motivadores que subyacen detrás del mismo (de las causas), siendo algunas representantes de cambios y/o efectos benéficos, neutros o abiertamente negativos De noche sacudían la norma de los búhos/en los barcos de la muerte regresaba con mi padre  o la extraña alusión realizada en el poema “Cantos tutelares” Roja fue la cruz que cuelga de las puertas / El pájaro del sueño / cruza en mi camino / Padre nuestro  / que vienes de las sombras / y traes en tus ojos / la sal de los caballos.

Sinceramente, la poesíadel autor, se parece más al testamento o a los dictados de una sombra que relata sus experiencias mientras se retuerce entre el mundo real y el imaginario, puede que emulando a Dante. Se sirve de oscuros susurros para revelar una extraña visión a los hombres abonada de descalificaciones a lo sacro y en general a todo lo que provenga de la luz y resulte bueno, verdadero y cierto… que sea una emanación de un espíritu de luz.

Sin duda “Las Edades el Laberinto”  es el resultado del susurro de las sombras. Que lo disfruten.

 

Otras reseñas de “Las Edades del Laberinto”

https://letralia.com/210/articulo08.htm

Dejamos un interesante enlace a un imperdible trabajo descargable sobre la ciencia secreta de los mapuche:

 

Oculta poética del útero etéreo – Parte I: “Y Dios me hizo mujer”

Sólo el alma sabe cómo cantar

En el vórtice del mar. (Suicidio, Kamala Suraiya Das)

Autor: David2

Siempre he pensado que la poesía escrita por mujeres está más concebida desde algún punto remoto entre las entrañas y a emoción que a partir de la pura razón. Quizás debido a ello, a su potencia nacida desde el inconsciente y multiplicada por una suerte de fuerza creadora -que quizás explique porque son el taller del ser humano (según afirma la poeta Gioconda Belli)- se trate de un tipo de composición que desafíe el standard de poesía masculina.

No se puede competir con lo que no se tiene y resulta claro que el mundo poético es  un mundo repleto de ego y testosterona reconvertida en tinta donde lo único importante parece ser la competencia y que hablen de él y de su libro. Resulta cierto que la poesía escrita por ellas es como el rumor natural que mana de un bosque primigénio, como el rumor del río o de los ríos que uno puede escuchar al alba en el Parque Nacional Conguillío (Araucanía chilena), mientras despunta el alba y bosque, nube y animales ocupan sus posiciones en el decorado natural. Y es que ellas suelen estár como mínimo más sintonizadas por la naturaleza, escuchan mejor sus ritmos y se mecen mejor en sus olas. En el poema “El suicidio” la poeta Kamala Suraiya Das declama en silencio:

¡Oh mar! / Vaca generosa / Tú y yo somos grandes fracasos. / Somos demasiado sentimentales / Para nuestro propio / Bien / Las luces se mueven en la orilla, / Pero no volveré. / Mar, devuélveme mi cuerpo /

En contraposición poetas como Aleixandre afirmó:

árboles, mujeres y niños, / son todo lo mismo: /  Fondo.

En general en la poesía escrita por mujeres, el enfoque y el foco suele centrarse precisamente en ese fondo aparentemente despreciado por Aleixandre (al que tanto admiro) lo que desde nuestro punto de vista constituye el principal aporte a la poesía respecto al enfoque femenino. Y resulta natural que esto sea así.

Cabría preguntarse entonces por qué siempres se ha planteado supuestamente la existencia de cierto tipo de discriminación respecto a la poesía femenina; puede que la explicación se encuentre encerrada dentro de la propia naturaleza de la poesía ya que al igual que sucede con la verdad está es difícilmente soportada por el común de los mortales.. peor aún por tanto si esta viene tamizada por una visión desprovista del filtro patriarcal y enfocada desde la viva expresión de las fuentes de la naturaleza.

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Nota del autor:

En las diferentes entregas de “Oculta poética del útero etéreo”, exploraremos las vertientes de la poesía femenina desde múltiples ángulos, revisaremos los principales trabajos, descubriremos poetas todavía cubiertas por el peso de la historia y del desinterés e intentaremos desgranar el porqué se trata de un valor en alza que irá (sin duda), recuperando el terreno prohibído en los últimos años para poder acabar ocupando el lugar que merece en el ámbito literario.

Todo ello sin olvidar (por supuesto), que el exceso de análisis causa parálisis.