Sacred Man

Autor de texto y fotografía / trabajo  digital: David Blanco

Título de la fotografía: “Sacred Man”

Obra del autor de la que forma parte el extracto del texto: “De Madrid a Rama. La búsqueda de otra realidad”

 

En medio de los días y las noches,

de las estaciones y las celebraciones, en medio del aire, el agua, el fuego y las regiones inferiores,

Dios ha creado el mundo como un templo de religión.

Parte 34 del poemario Japji: poemario espiritual de Gurú Nanak[1]

[1] Conocido por ser el fundador del sikihsmo en la región de Punjab, antes de la partición de 1947.

 

 

¿Puede retratarse el espíritu de un ser viviente?  Estaba justamente pensando en nubes y en sus formas, contemplando el Himalaya sentado tranquilamente encima de una roca en las proximidades del templo de Mata Mansa Devi Mandir cuando de repente el objetivo de mi cámara se topó con la profunda mirada de este sadhu que me contemplaba a su vez a mí, extraño viajero, desde la tranquilidad de su vida desprendida y en continuo peregrinaje por las llanuras de la India, quizás de camino hacia las altura infinitas del hogar de los muchos dioses que pueblan los sueños de este subcontinente, de este otro planeta que es India. En ese instante la cámara disparo una foto y su alma quedó revelada como un haz, como una extraña envolvente que permea todas las cosas y que tan solo es visible para a aquel quien quiere ver. 

Unos cambios de saturación y unos cuantos filtros con distorsión hicieron el resto. Pero la verdadera respuesta a la pregunta que plantea la fotografía la podrán encontrar en sus ojos. Miren bien.

 

***

Para ambientarlos un poco mejor en el contexto les dejo de regalo este texto:

Haridwar Infinito – (Extracto del trabajo “De Madrid a Rama. La búsqueda de otra realidad”)

Todavía no ha salido el Sol. En la oscuridad de la noche recojo mis pertenencias que se reducen a un saco de ropa sucia y a mi mochila de viaje cargadas con anécdotas, algo de ropa y una creciente cantidad de souvenirs que van ocupando de forma preocupante cada vez más espacio en mi pesada mochila. Sigiloso intento no despertar a mi frugal compañera de viaje, no me de despido de ella y en silencio le deseo la mayor de las suertes posibles en su viaje de búsqueda de identidad de sí misma y de reencuentro, puede que de un motivo para regresar.

Llego a la estación de Haridwar, supuestamente a las puertas del Himalaya. Salgo a una gran avenida y busco mi hotel “Ganga Azure” el cual se encuentra en las proximidades de la estación de tren. En su parte inferior, por lo que he visto de forma previa en su página web cuentan con un restaurante sencillo.

Subo a la habitación que me han asignado, dejo mis cosas, noto un extraño frío nunca antes percibido durante el viaje. En la mañana salgo a recorrer las calles de Haridwar una de las ciudades más santas de India con la intención de llegar a la zona de los gaths del río Ganges. Esta ciudad es especialmente conocida en India por ser el lugar de celebración de la mayor concentración de ser humanos de nuestro maltratado planeta: el Kumba Mela y el Gran Kumba Mela. Llegar a Haridwar y hundirse en las frías, rápidas aunque poco profundas aguas del Ganges durante estas fechas supone una fiesta y toda una oportunidad para la renovación karmica del ser humano. Quizás aquí sí sí se pueda llevar a cabo mi ansiado baño en el Ganges. Ya desde la salida del hotel se aprecia en lo alto de una de las cumbres de Haridwar uno de los dos templos más sagrados que hay en esta ciudad.

Desayuno.  Creo que iré a visitar las tiendas de la zona y luego me acercaré a dar un paseo por la ribera del Ganges. En estas latitudes al Ganga el otro, tiene otro aspecto y muestra su lado más feroz pero también más puro. Desde las bancadas de este tramos del Ganga cuyas aguas son amansadas y desviadas (aguas arriba sus aguas están represadas y su curso bifurcado en dos grandes cursos, uno que entra en la ciudad y otro que la rodea), pueden observarse las cumbres nevadas de la imponente Cordillera del Himalaya. Tan solo a 280 km montaña arriba, en la zona conocida como Gangotri cuenta la leyenda que este río místico nace de la misma cabellera de Shiva, el dios del Yoga, ese dios inquietante del baile divino y del tercer ojo que puede ver más allá de lo evidente.

En las bancadas del Ganges hay mujeres cuya belleza prevalece velada tras un hermoso sari rojo, se bañan todas ellas vestidas en el ghat artificial y escalonado, su cuerpo mojado, sus vestiduras enjutas y pegadas a su cuerpo, fundidas con él, su bello torno marcando profusamente sus curvas que resultan especialmente sensuales y eróticas, casi me atrevería a decir mucho más que si se bañase desnuda.

En este punto siento que he de honrar mi promesa y me descalzo, al menos mojaré los pies en el Ganges… sí amigo lector, no estoy tan loco como para bañarme en estas gélidas y frías aguas dado que como explique sus gélidas y frías aguas hacen que estas bajen endiabladamente veloces y no por ello en vano todos los años en los que se celebra el Kumba Mela desaparecen peregrinos arrancados de esta vida por sus furiosas aguas, quizás como tributo al dios del río, que es seguro ha de existir bajo algún nombre, bajo alguna forma.

Mojo tan solo mis píes y esto reposan por un instante de todo lo andado, fueron muchos los obstáculos, mucha la distancia recorrida para poder llegar hasta aquí, hasta poder alcanzar este regalo que los hindúes consideran divino.

Y hablando de Shiva, en la lejanía se percibe una inmensa escultura suya que nos contempla, que contempla a todos los que aquí toman las aguas de este río que actúa como metáfora del eterno devenir de las venturas y desventuras del hombre. Que fluyan con el Ganga.

 

 

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Moksha_Liberación

Esta hermosa imagen fue tomada en la bella tarde en la que llegué a Varanasi. Simplemente estaba interesado en ir a dar una vuelta por las orillas del Ganges y poder contemplar como es el despertar de un día a día normal en la ribera del Ganga.

Estos sadhus, estos brahmannes, estos buscadores estaban buscando lo mismo que yo, contemplar un amanecer contemplando el devenir de un día día normal. De un día que sin duda fue extraordinario. De un día en el que algo floreció en su interior y puede que también de quien escribe.

Santiago de Nueva Extremadura_Abril de 2016_El autor.

 

Realización_VERDE LUNA

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Moderna oratoria

Claman al cielo
Claman al cielo

La estatua de la Virgen Inmaculada en Santiago de Chile mide 14 metros y desde su posición en el Cerro San Cristobal dispone de una posición privilegiada sobre la ciudad de la que es patrón otro santo. La referida estatua es como una poderosa presencia que puede observarse desde diferentes puntos de la ciudad, recuerda un poco a aquella enorme estatua de Shiva en la ciudad de Haridwar, India.

En la actualidad los modernos aviones comerciales recorren la vertical de la ciudad, la vertical de esta imagen y pensé, por que no, si las personas creyentes y no creyentes rezan a la virgen y está subió a los cielos (dicen que como Violeta Parra), quizás exista algún punto de unión entre el cielo y la tierra puede que en algún punto de intersección con algún avión comercial en su ruta hacia otros mundos. El mensaje que puede verse en el ala del avión, “tenga cuidado no salga de este espacio, de este área” es quizás parecido al que promulguen algunas religiones que no fomentan precisamente la libertad de pensamiento, ni de culto ni de forma de expresión espiritual; “tenga cuidado más allá de esta creencia no existe nada, quizás tan sólo el infierno.”

La primera foto tiene algún ajuste de imagen, algún filtro que potencia ciertos tonos. La segunda foto tan solo está tomada en blanco y negro al natural. La foto del ala, diestra por supuesto, se dejo por encima de la virgen por un motivo obvio, a pesar de todo volaba muy por encima de la fe materializada en piedra, porque la fe mueve montañas como mueve moles de acero, aluminio y fibra de carbono aerodinámicamente concebidos.

No obstante que la fe sea como un faro en la niebla, que sea la luz, el camino y la vida al menos supone un ideal hermoso por el que merece la pena vivir y orar, siempre en beneficio de todos los seres pensantes y vivientes.

 

Amen.

 

 

 

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Sobre Haridwar (Norte de India)