La hija de reyes

Autor: David Blanco

Obra: Deconstrucción – Harem

 

La hija de reyes

De alguna manera era como una bestia encerrada, sus ojos contemplaron maravillas imposibles, importada, conquistada en el reino de Jiva hija de reyes y de reinas de cuya belleza refulgía en el oscuro cielo boreal. El de los meses alrededor del fuego donde la vida transitaba en torno a un fuego. Contó historias del último califato de Córdoba, de las aguerridas mujeres nubias y de cómo gastaban aquellas últimas hermanas en poder dirigir su propia vida, en poder aventar su propio fuego (el interno).

Ahora al rededor de la fogata esperamos a ser tomadas, como siervas agradecemos nuestra suerte de la misma forma que maldecimos nuestro destinos. Estas paredes son nuestros dorados barrotes, está cadena invisible nuestra vinculación a un sino maldito. En mi caso leo traducciones de los sabios griegos, aquellos que rescataron la tradición olvidada de otros dioses.

Simplemente palpito la promesa de mi libertad.

 

 

 

Anuncios

Platero y Juan Ramón; una bella mariposa de tres colores

Autor: David Blanco

Los dioses no tuvieron más sustancia que la que tengo yo. Yo tengo, como ellos, la sustancia de todo lo vivido y de todo lo por vivir. Juan Ramón Jiménez. Espacio – Fragmento 1

 

En este interesante trabajo de ficción emitido en Televisión Española,  se entrevista a un Agustín González que interpreta de forma interesante  a Juan Ramón Jiménez tras la concesión del Premio Nobel. Por aquel entonces nuestro emigrado autor ya estaba viviendo y dando clases en la Universidad de Puerto Rico (siendo originario de Moguer, en la bella Huelva).

En principio el premio reconoce toda una trayectoria profesional, pero parece ser que peso principalmente el extraordinario trabajo realizado en el libro “Platero y Yo”. Fue el primer libro que leí de niño y de ahí devino el germen de lo que sería mi interés en la poesía. Creo que los versos de este poeta lírico quedaron de alguna forma amalgamados en mi inconsciente, el amor por la poesía, al igual que el amor por la vida, no es algo que resulte de inmediato sino que ha de poder sufrirse.

De su biografía rescato algunos puntos de interés:

  •  Emigra de España en el año 1936.
  •  Tuvo una notable influencia en poetas de la generación del 27.
  •  Al menos hay dos puntos de inflexión bien diferenciados en su gens poética.
  •  En su carácter titilaba débil pero firme una cierta tendencia a la depresión.
  •  No fue a recoger el Premio Nobel. Dos días después de su concesión fallece su mujer Zenobia, punto de no retorno en su tambaleante cimentación emocional.
  • Tenía en mente escribir una segunda parte de Platero y un poemario de título “Tiempo”, complemento del sí publicado “Espacio”.

Escribo estas letras mientas escucho de viva voz a Juan Ramón en el CD de Visor “Juan Ramón Jiménez. Antología Personal”.

Remato la faena con este bello extracto de Platero, donde se narra su muerte, puede que la esencia de todas las muertes donde en el fondo lo que se encierra es una transmutación mal entendida, pero de cualquier manera bella / hermosa:

 

Encontré a Platero echado en su cama de paja, blandos los ojos y tristes. Fuí a él, lo acaricié hablándole, y quise que se levantara…

El pobre se removió todo bruscamente, y dejó una mano arrodillada… No podía… Entonces le tendí su mano en el suelo, lo acaricié de nuevo con ternura, y mandé venir a su médico.

El viejo Darbón, así que lo hubo visto, sumió la enorme boca desdentada hasta la nuca y meció sobre el pecho la cabeza congestionada, igual que un péndulo.

—Nada bueno, ¿eh?

No sé qué contestó… Que el infeliz se iba… Nada… Que un dolor… Que no sé qué raíz mala… La tierra, entre la yerba…

A mediodía, Platero estaba muerto. La barriguilla de algodón se le había hinchado como el mundo, y sus patas, rígidas y descoloridas, se elevaban al cielo. Parecía su pelo rizoso ese pelo de estopa apolillada de las muñecas viejas, que se cae, al pasarle la mano, en una polvorienta tristeza…

Por la cuadra en silencio, encendiéndose cada vez que pasaba por el rayo de sol de la ventanilla, revolaba una bella mariposa de tres colores..

…así como en la poesía, que es la esencia escrita de la misma vida…

 

…pasan vientos como pájaros, pájaros igual que flores, flores soles y lunas, lunas soles como yo, como almas, como cuerpos, cuerpos como la muerte y la resurrección, como dioses. Juan Ramón Jiménez. Espacio – Fragmento 1

 

Enlace a la entrevista ficcionada:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-libros-ficcion/libros-platero-yo-juan-ramon-jimenez/3735198/

Lectura Recital de Poetas Migrantes

Autor: David Blanco 

Fecha de lectura: 10 – 12 -2017  

Organizador: Pen Club y Centro de Estudios Avanzados de la USACH

 

***

Poema -1-

***

El círculo del migrante es como el anillo que conjura a los nueve reinos

 

            Es el resumen de las lágrimas de mi madre / fosilizadas

 

La visión de un antiguo amor en el aeropuerto

 

 

Es dejar Madrid atrás, esa célula, esa maravilla de huevo.

 

 

 

Es nacer y venir al mundo de nuevo como se viene al mundo. Desnudo y sin recuerdos que le pesen a uno en el bolsillo.

 

 

Es profundizar en tu alma, en dos en uno. En ser tres para siempre.

 

Es traer a este mundo otro pequeño huevo, otro pequeño ser.

 

El inmigrante no es más que un barco movido al viento de un parecer /

aquel del pueblo que le es ajeno y lo acoge / aquel que en su más que probable futura retirada ondee un pañuelo al viento y robe otra lágrima al destino.

 

Soy migrante. Luego me muevo con este mundo. Giro con él por encima y por debajo de las mismas estrellas que tú.

 

 

El circulo del migrante está abierto o esta cerrado.

Siempre nos conducirá a un nuevo punto

bajo el mismo cielo azul cobalto

que observa al mundo y sus fronteras inventadas.

 

Lejos, muy lejos,

quedó Chamberí.

 

***

Poema -2-

***

 

Lágrimas de una madre en la despedida,

son como el mar que nos promete una nueva vida,

son un caudal difícil pero del todo necesario.

 

Suelen regar, humedecer la antesala de un nuevo ayer.

 

Cuando ese bendito humedal traspasó las mejillas

Tuve que emplear toda la fuerza de mi alma para poder batirlas.

Para no mirarlas.

 

Pero descuida, la pena te hará darte la vuelta,

te encogerá el alma.

 

Nunca nada dolerá tanto, ni las balas, ni el hambre, ni las miradas despreciativas, ni siquiera arrancarte el corazón para dejarlo en prenda de almoneda.

Sin decir nada, ahogarte en esta hemorragia invisible,

si no necesitase de sangre para emocionar te la ofrendaría como trofeo fiel.

Con ese medio corazón sobrante, despojado, convierto estos restos

en ramo.

Una vez más salgo de la bahía linda y generosa de tu compañía

y me despido.

Madre.

                                    Calor.

 

                                    Sueño.

***

Ahora lo entiendo, ¾ partes de este mundo también son lágrima

son restos de lagrimales rotos, erosionados de amor.

Mientras el llanto dota de clima al mundo,

Es la tierra quien sigue su canto.

 

***

Poema -3-

***

 

Un corazón sobrevuela la cordillera andina.

Dos mitades que siguen un ritmo extraño, como un tintineo que marca segundos- Están en franco rumbo de colisión.

 

En el aeropuerto espero la salida del Sol mientras leo Clarín: blue dólar, Kitchner al rojo vivo, bloqueo comercial, pompa infinita, baile de gauchos, lomo liso de buey en corte mariposa… Ah ¡me dormí!!!!

 

Despierto del sueño atravesando los claros cielos de Buenos Aires, tan pegada al Atlántico como Gardel a un tango… la historia se repite… primero mi bisabuela Carmen, ahora yo… Construida con retazos de París, Roma, Nápoles y Madrid estás ubicada de forma indebida en Sudamérica… ¿qué haces que no paras de mirar a Europa? Embarca y vete.

***

Tras cruzarla (la Cordillera), llego tan solo con una tarjeta de turista y un boleto de vuelta para el mes de abril de 2014… que espero no tener que utilizar. Quien emigra es obligado a reconstruirse, es estar expuesto a formar parte de unas frías estadísticas que juran y perjuran que el 95% de los que se van fracasan y regresan con el rabo entre las piernas…. Afortunadamente no será mi caso… soy tan solo un emigrante sentimental.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La filosofía zen y el taoismo en el haiku japonés – Parte 2/2

Autor: Montserrat Doucet

Revisado por: David Blanco

****

En Verde Luna continuamos navegando por la mágica y purísima dimensión de los haikus de la mano de Montserrar Doucet.

****

 

“Mi peregrinaje es a las profundidades del corazón humano”

SATÔKA (1882-1940)[1]

El haijin es un viajero: existe una larga tradición en Japón de autores de haiku que viajan; el ejemplo más notable sería el de Satoka, que dedicará su vida al viaje, porque el viaje propiciará su voto de no- repetición zen, el mantener la atención en todo lo que está ocurriendo. También para huir del deterioro de las relaciones humanas provocado por la costumbre y para evitar el apego. Pero Satoka no es haijin por ser monje Zen, Satoka encuentra en el Zen el camino propicio para desarrollar su vocación genuinamente japonesa de haijin.

“Leer un haiku significa también despertar en el momento en que logra que estemos allí. Un haiku es un pequeño satori, un pequeño gran satori, pues lo grande solo cabe en lo pequeño y lo pequeño es inmenso en su trayectoria”

Chantal Maillard (Haya 2002:11)

 

Los patos salvajes cruzan el cielo

la Luna, las cañas

también en silencio

SÛÔSHI en (Haya, Vicente 2013:237)

 

Unas aves vuelan pero en seguida nos percatamos de que su vuela es silencioso, tan silencioso como el movimiento de la luna; en tierra no corre ni una ligera brisa pues las cañas tampoco suenan ¿Inmovilidad Tao o precioso instante congelado en el tiempo? Tal vez ambas cosas pero me quedo con ese instante mágico que a veces nos sorprende en el camino: el instante en que las alas de los pájaros no se mueven, tampoco las cañas ni la luna, preciosísima fotografía del instante, porque se trata de eso, del instante que nos asalta con su perfecta armonía: en el siguiente instante las alas de los patos batirán el aire moviéndolo, haciéndolo resonar.

Sigo la luminosidad

la oscuridad del viento

SATÔKA

Bellísimo haiku de Satoka, al que le bastan dos versos para “explicar” el sentido de su viaje.

Impresiona hondamente

Sensación de quietud:

el polvo sobre la mesa.

SATÔKA

Algo pequeño, vulgar, un objeto cotidiano lleno de polvo: una mesa, que conmociona profundamente “impresiona” en lo hondo dirá Satoka al advertir tal vez, al entrar a descansar en una cabaña en uno de sus viajes ese objeto de uso cotidiano frecuente, la mesa cubierta de polvo: ¿Qué es lo que impresiona, la falta de uso, la ausencia de moradores que desplacen ese polvo con su uso, la soledad que se adivina? No. la quietud, la rotundidad del objeto, tal vez olvidado, cubierto de polvo.

Hay dos aspectos de la cultura japonesa que son de vital importancia para entender parte de la esencia del haiku: la muerte y la naturaleza.

 

LA MUERTE

La muerte tiene numerosos vocablos[2] que definen la vida y el modo de vivir del moribundo. Así:

Shinju: suicidio del amante

Junshi: el martirio del guerrero por su señor

Senshi: la muerte en la guerra

Roshi: la muerte a causa de la edad.

Por tanto, no es una frontera que nos iguala a todos al otro lado como en nuestra civilización. Los japoneses al morir, siguen perteneciendo al clan familiar y se les honra en un festival dedicado a ellos cada año y están presentes en el altar familiar: tal vez por esta razón no sea algo tan definitivo como para nosotros. En todo caso y como hemos visto en la variados nombres para referirse a la muerte se nos muestra como algo tan personal, único y diferenciador como la vida de cada individuo. Muchos se preparan para morir cuando sienten que su hora se acerca y al igual que disponen su testamento, los poetas escriben un poema a la muerte. Entre estos poemas abundan los haikus.

La muerte está relacionada con la línea del horizonte en el mar, en el lugar donde se hunde el sol y con las montañas, lugar de conexión entre los humanos, que están en su base y los dioses, “kami” que están en lo alto.

 

INMENSO AMOR A LA NATURALEZA

La naturaleza permite una especie de salvación estética aunque no haya salvación metafísica en el espectáculo de la naturaleza. Hoffman lo define así: “la naturaleza no es un mero gesto de ponderación estética, sino un acto de culto”. El japonés aprecia en el paso de las estaciones el ciclo de la vida desde la serenidad y la celebración. La muerte es la sucesión natural de la vida humana. Este aspecto también lo podemos apreciar en las novelas de Mishima y Yasunari Kawabata.

Con la incorporación del budismo Zen a la cultura japonesa se incorpora el concepto de que la solución al enigma de la vida no se encuentra fuera sino dentro del hombre por lo que hay que purificar la conciencia y ver la realidad tal y como es. Esta dualidad pura no admite dualidades entre la vida y la muerte.

Veamos una bellísima muestra de algunos haikus a la muerte:

 

Mi compañero en el cielo

de la muerte

un cuclillo

FUFU (1762)

 

Oculto entre las raíces

de la hierba oigo

un cuclillo

OTSUIN (1870)

 

En estos kaikus podemos apreciar la delicada alusión a dos de los momentos del funeral sintoísta en Japón: la cremación y la inhumación de las cenizas del difunto. En el primer haiku el difunto asciende en forma de humo al “cielo de la muerte” donde se encuentra con el cuclillo. En el segundo se alude al “país de sombra” lugar bajo la tierra al que van a parar los difuntos, de donde saldrán para incorporarse como Kamis al ciclo de la naturaleza mediante las ceremonias celebradas por sus familiares en su muerte y sus sucesivos aniversarios. Allí el difunto “oye” al cuclillo entre las raíces, que como él está “oculto” entre la tierra.

 

Deshecho el pincel

de aquí en adelante le hablaré a la luna

cara a cara.

KOA (1897)

 

Esto es la calma de la muerte:

un cielo despejado,

los árboles sin hojas

SATÔKA

En el haiku de Koa, obsérvese como este haijin ya no necesita su pincel para escribir porque estará muerto, a cambio podrá participar (“hablará”) directamente de todo aquello sobre lo que había escrito en vida. Bello sin duda, pero también se aprecia la conciencia de estar “despierto” tras la muerte.

En el de Satoka apreciamos también esa conciencia de estar muerto, de anticiparse en lo que será estar muerto en clara alusión a la última de las fases del proceso de la muerte

Ambos haikus, son de una belleza deslumbrante y nos remiten a elementos de la naturaleza que como la fina línea que dibuja los ideogramas japoneses destacan en medio de la inmensidad: la luna, el cielo despejado, los árboles sin hojas. Pero estos haikus son algo más y para ello les transcribo las últimas fases de la muerte consciente en el budismo publicadas en https://4grandesverdades.wordpress.com/2013/08/02/la-muerte-y-el-budismo/

  • Este proceso de encuentro da lugar, primero, a una experiencia como de “un cielo iluminado por la luna” y de percepción extraordinariamente clara, en la que todos los estados de pensamiento que derivan de la ira llegan a su fin. Es el resultado del descenso de la esencia del padre desde la zona de la coronilla hasta la zona del corazón. Después, la esencia de la madre asciende por el canal central del cuerpo desde la zona del bajo vientre hasta el corazón, experimentando una visión como “un sol que brilla en un cielo puro”, y una gran dicha cuando todos los estados de pensamiento que derivan del deseo dejan de funcionar. El encuentro en el corazón de ambas esencias se experimenta como “un cielo vacío envuelto en la más profunda tiniebla” y un estado mental libre de pensamientos.
  • Cuando empezamos a recobrar ligeramente la conciencia amanece la Luminosidad Base, o Clara Luz del Ser, como “un cielo inmaculado libre de nubes, bruma o niebla”. [3]

 

 

BIBLIOGRAFÍA

COYAUD, Maurice (2005): Hormigas sin sombra. El libro del Haiku, DVD poesía, Barcelona.

HAYA, Vicente (2013): Aware. Iniciación al haiku japonés, Kairós, Barcelona.

Haikus de vuelo mágico http://www.vicentehaya.com/resources/Haiku-de-vuelo-m%E1gico.pdf .

Haiku-dô. El haiku como camino espiritual, (2007): Kairós, Barcelona.

HOFFMANN, Yoel (2000): Poemas japoneses a la muerte. Escritos por monjes zen y poetas del haiku en el umbral de la muerte, tercera edición, DVD poesía, Barcelona 2002.

SANTÔCA, Taneda (2002): La poesía zen de Santôka (70 haikus esenciales), traducción de Vicenta Haya y Hiroco Tsuji, CEDMA, Málaga.

MASAJO, Suzuki, CHIE, Kamegaya y SACHICO, Nishiguchi (2011): 70 haikus y senryûs de mujer, traducción de Vicente Haya y Yurie Fujisawa, Hiperión, Madrid.

 

 

 

[1] SHÔICHI TANEDA es el último célebre peregrino japonés, heredero de una larga tradición a la que pertenecieron Saigyô, Bashô, Issa, Rotsû, Sesshû…. Siempre viajaba solo “para hacer lo que quiero, y no hacer lo que no quiero; este es el motivo por el que adopté esta forma de vida. Pensaba que el contacto continuado con la gente traía conflictos, odio y apegos y para librarse de eso debía caminar. El día antes de morir dijo a un amigo “Tengo proyectado un largo viaje. Mañana mismo me arrojaré una vez más en medio de la naturaleza”. Su tutor literario fue Seisensui (1884-1976) el fundador de la Escuela libre de haiku. En diciembre de 1924 intenta suicidarse pero falla y es recogido por Gian Mochizuki Oshô, prior de un templo zen quien no solo no lo reprendió sino que ni siquiera le preguntó su nombre. A los 42 años se ordenó monje zen.

[2] Incluyo algunos de los ejemplos recogidos en Poemas japoneses a la muerte.

[3] Mar López es discípula del maestro Dokushô Villalba roshi, instructora de meditación zen y profesora de Estudios Budistas, responsable de Relaciones Institucionales de la CBSZ y presidenta de la Asociación Zen de Zaragoza.

 

La filosofía zen y el taoismo en el haiku japonés – Parte 1/2

Autor: Montserrat Doucet

Revisado por: David Blanco

 

Los haikus, breves poemas japoneses que tratan de captar en tres versos la eternidad del instante, los han escrito diversidad de personas de toda edad y condición: hombres, mujeres, nobles, guerreros, monjes, incluso niños desde el siglo VIII hasta nuestros días. Algunos se escribieron como una especie de testamento vital por las mismas personas que morirían a las pocas horas o pocos días después. No es extraño que nos fascine la filosofía que los sustenta.

Se ha definido al haiku como una poesía de brevedad límite; solo diecisiete sílabas japonesas (ji-on). Aunque no tiene por qué dividirse en tres versos de 5-7-5 (admitiéndose igual 7-5-5, 6-6-5, o cualquier otra fórmula…), el tópico y la tradición nos van a fijar el metro en ese 5-7-5. Se denomina haijin al poeta o poetisa que hace haikus.[1]

El origen del haiku es muy antiguo: El haiku proviene del Tanka: poema breve de 31 sílabas distribuidas en 5 versos de 5, 7, 5, 7, 7.

El tanka tiene dos imágenes poéticas:

  • Una inspirada en la naturaleza
  • Otra complemento meditativo de la anterior.

Para Yoel Hoffman en Poemas japoneses a la muerte [2]se puede comparar al poeta del tanka como alguien que sostiene dos espejos: uno que refleja una escena de la naturaleza y otro que lo refleja a él sosteniendo el primero. El haiku rompe el espejo que refleja al poeta y solo deja en sus manos el que refleja la naturaleza. El tanka a su vez, procede del renga, poema de juego poético cortesano con el que un poeta respondía a otro y en el que el tanka funcionaba a modo de estribillo. El origen del haiku se remontaría por tanto a un juego de la corte, en el que los nobles, instruidos en el arte de la poesía, dedicaban parte de su tiempo.

En el haiku intervienen poderosamente dos elementos profundamente vinculados a la cultura japonesa: la naturaleza y la muerte. Partiendo de que el Taoísmo se caracteriza por creer que existe una solidaridad absoluta entre el hombre y la naturaleza trataremos de ver esta filosofía en algunos ejemplos de haikus. Asimismo analizaremos como con la asimilación del Budismo Zen en Japón muchos de los haikus son ejemplos preciosos del satori o iluminación.[3]

La comunicación se desarrollará mediante el análisis de varios haikus en los que se pondrán de manifiesto las concordancias entre las características inherentes del haiku y la filosofía tanto Taoísta[4] como Zen:

  • La vivencia del presente: el aware.
  • La importancia de la vía intuitiva frente a la vía intelectual: haiku/ poesía tradicional.
  • La participación activa en lo cotidiano, la admiración y el misterio de la vida en cada situación: asombro infantil y juicio no moral del haiku.
  • El profundo significado de las cosas cotidianas e insignificantes: el haini
  • El fluir, la integración del hombre con la naturaleza: las conexiones invisibles entre los objetos, el verlo todo de Busón.

 

A modo de conclusión analizaremos algunos bellísimos haikus a la muerte en los que una misma circunstancia alude a dos momentos diferentes en la historia de haiku; antes y después de la irrupción de la filosofía zen y sus rituales en el Japón.

 

 

  • La vivencia del presente: el aware

 

“Haiku es simplemente lo que está sucediendo en este lugar en este momento”

BASHO (1644-1694)

 

El aware podríamos definirlo como una conmoción profunda: es la conmoción profunda que experimenta el haijin sin meter el pensamiento en lo que está contemplando. El aware es imprescindible porque sin él no hay haiku. Veamos el siguiente ejemplo:

 

El río de verano,

vadeado: qué felicidad.

Sandalias en la mano.

BUSÓN (Maurice Coyaud 2005: 165)

 

Un hombre descalzo que atraviesa a pie un río con poco caudal pues el verano ha mermado la profundidad de sus aguas y hacen posible esta acción. Hasta aquí, esta sería la descripción de la escena más esa felicidad que siente el caminante al vadear el río, sandalias en mano, hace que sea un instante mágico el hecho de cruzar el río que transcurre con poca agua pero con la suficiente para tener que descalzarse: el verano, el agua en los pies, la sensación gozosa de pertenecer al instante, ese instante que se reduce al verano sobre un río que se vadea.

 

  • La participación activa en lo cotidiano, la admiración y el misterio de la vida en cada situación: asombro infantil y juicio no moral del haiku.

 

Las hormigas

suben por una hoja de hierba

y en seguida bajan

KATAOKA YUMIKO (6 años) en (Haya, Vicente 2013:32)

 

Un niño contempla algo que está sucediendo, lo que sucede a nuestros pies aunque no reparemos en ello. Un niño de 6 años contempla el mundo desprovisto de juicio moral, y constata el milagro de lo que está ocurriendo: las hormigas suben y bajan por la brizna de hierba pero está observando también un principio Zen: todo vuelve y retorna y esto implica al diminuto mundo de las hormigas en la hierba y al universo, mas el pequeño no lo sabe, no reflexiona, no enjuicia: solo constata lo que está ocurriendo y que nos había pasado desapercibido.

 

Una libélula-diablo

sin que me diera cuenta

me estaba mirando fijamente.

HIRONOBU TAKEMATSU (6 años)

 

Aquí, otro pequeño repara en que el mundo también lo observa a él, poniendo de manifiesto la profunda relación entre todas las cosas y criaturas incluidas las más pequeñas.

  • La importancia de la vía intuitiva frente a la vía intelectual: haiku/ poesía tradicional.

El haiku no transforma el mundo; te pone en contacto con él, te lleva a él, te introduce en él”

Vicente Haya

 

En el poeta de haiku prima la intuición, de ahí que varios haijines puedan coincidir en sus haikus; en la poesía tradicional, lo que prima es el yo del poeta, de ahí que aunque traten el mismo tema e incluso el mismo metro, sus poemas serán muy diferentes entre sí

El haiku no explica la realidad porque parte de la base de que el mundo es perfecto y el haijin es un mero instrumento porque el haiku acontece en él sin pasar por la mente y mucho menos por el intelecto. Para Vicente Haya incluso la traducción del haiku es una Vía espiritual porque te obliga a esperar.

“Esperar a ser invitado sin esperanzas de llegar a ser aceptado. No se puede entrar en el reino del haiku sin haber sido invitado. Sin colocarte en la explanada ante la puerta, como los aspirantes a ser monjes del mikkyô (budismo esotérico), y esperar con viento y lluvia durante semanas a que se abra –esa sola vez que se abre al año- y seas elegido en el recinto interior.” (Haya 2007:11)

 

El haijin no es un poeta que domine el valor de las palabras sino un sujeto sensible al mundo.

Un pájaro acuático

pía: la luna en el agua,

las estrellas en el agua.

MUJAN (Maurice Coyaud 2005: 128)

 

Oímos el piar de un pájaro acuático: ¿un pato, una garza…? No importa, de repente tenemos nuestra atención en el agua, que como un espejo, nos hace contemplar el firmamento.

[1] Esquemas posibles reseñados por el maestro haijin Vicente Haya.

[2] Yoel Hoffman (2002): Poemas japoneses a la muerte, DVD ediciones, Barcelona.

[3] Satori es el momento en que se descubre de forma clara que solo existe el presente (donde nace el pasado y el futuro), creándose y disolviéndose en el mismo instante; con lo que la experiencia aclara que el tiempo es solo un concepto, que el pasado y el futuro son una ilusión al igual que todo el mundo físico. Satori es un momento de comprensión al nivel más alto, es ir más allá de la experiencia terrenal. Esta experiencia solo se da en niveles elevados de conciencia, comunes en los meditadores pero al alcance de cualquier persona.

[4] TAOISMO: sistema filosófico y religión que tuvo su origen en las ideas del filósofo Laozi o Lao Tsé (s.VI a. C); se caracteriza por creer que existe una solidaridad absoluta entre el hombre y la naturaleza, puestos que ambos concuerdan perfectamente y tienen un sustrato común.

V Primavera Poética: mucho más que un festival de poesía 2/2

Por: Montserrat Doucet

Revisado por: David Blanco

***

(Continuación de la parte 1/2)

***

 

2.- Desarrollo del Festival:

Día 1

La inauguración de la V Primavera poética tuvo lugar el 12 de septiembre a las 6 de la tarde en un lugar emblemático: el histórico Salón General de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la universidad más antigua de América cuya fundación data de hace cuatro siglos. El festival empezó con todos los poetas de pie, en el Salón General del Centro Cultural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, aplaudiendo la poesía de Arturo Corcuera, denominado mago de la palabra.

Las lecturas se distribuyeron en tres mesas en las que leyeron poemas tanto los poetas homenajeados como los poetas participantes

La mesa 1 que abrió la lectura estuvo formada por: Luis de la Hoz (Perú), María Casiraghi (Argentina), Gabriel Cisneros (Ecuador), Andrea Campos Parra (Chile), Omar Lara (Chile), Montserrat Doucet (España) y Enrique Sánchez Hernani (Perú). Fue moderada por Harold Alva, que puso de manifiesto la nota entrañable al presentar a Andrea Campos y Montserrat Doucet como la aportación, el “regalo” al Festival de Omar Lara y Arturo Corcuera respectivamente.

La mesa 2, moderada por Percy Ramírez estuvo integrada por Omar Aramayo, Sonia Luz Carrillo, Juan Cristóbal, Rosella Di Paolo, Hildrebrando Pérez, Olga Saavedra y Selenco Vega.

La mesa 3 compuesta por Oscar Limache, Sandro Chiri, Dimas Arrieta, Fernabdo Obregón, Percy Ramírez, Ricardo Falla Barrola y Harold Alva, estuvo moderada por Sonia Luz Carrillo.

El evento estuvo amenizado con la voz de la cantante Victoria Villalobos.

Asimismo los poetas especialmente invitados a la V Primavera Poética fueros agasajados con una deliciosa comida típica limeña y tuvieron la oportunidad de visitar varios espacios privilegiados dentro del edificio de la Universidad de San Marcos entre los que destacan una exposición antropológica temporal sobre la cultura Paracas y el amplio, bien surtido y excelentemente gestionado Museo de Arte Contemporáneo. Entre uno y otro espacio: arquitectura, fuentes, naturaleza, espacios abiertos al cielo y también espacios a cubierto donde la cultura impregna bóvedas, artesonados y cátedras: la armonía en estado puro.

La cena tuvo lugar en The Phoenix Club, restaurante con encanto de estilo inglés. Los poetas fueron recibidos por Carolina Morillas, hija del propietario, el empresario peruano Pedro Morillas que obsequió a los poetas con un delicioso menú y algunos de sus libros que fueron sorteados entre los comensales: Omar Lara (Chile) ganó el libro País Combi,  Montserrat Doucet (España), obtuvo Impunidad S.A. y Andrea Campos Parra (Chile), Creando riqueza.

Día 2

La segunda jornada del festival se inició con una visita de los poetas internacionales al Colegio José María Eguren, emblemático colegio de Barranco donde en un salón de actos a rebosar de alumnos entre 12 y 14 años los poetas ofrecieron un recital coloquio en torno a la poesía y su escritura. La sala, vibrante de energía adolescente motivó un interesante diálogo entre los poetas y los estudiantes. Cabe destacar las inteligentes preguntas que formularon muchos de los adolescentes y la cariñosa despedida que tuvieron con los poetas.

A continuación y tras compartir un refresco con los profesores del centro a los que felicitaron los poetas por la disciplina e interés de los alumnos en el acto, los poetas se dirigieron a la sede del Colegio Profesional de Abogados, donde fueron obsequiados con un exquisito y típico menú limeño donde las papas a la huancaína fueron las protagonistas.

Por la tarde y en la sede San Borja de la Biblioteca Nacional del Perú, tuvo lugar un recital de poesía distribuido en cuatro mesas de lectura en las que el público pudo deleitarse con voces internacionales y de una selección de poetas peruanos.

 

Por la noche los poetas fueron obsequiados con una cena-espectáculo en una típica peña limeña en las que se pudo cenar, compartir, bailar y celebrar la gran hermandad que crea en torno a sí la poesía. Mientras disfrutaban el riquísimo espectáculo de los cantos y danzas emblemáticas del país, los poetas brindaron con delicioso pisco sour.

Día 3

La jornada se inició con una vista al campus universitario de Carreras Profesionales en Ingeniería y Tecnología (TECSUP). Gracias al poeta y profesor Sixto Sarmiento, los escritores convocados al V Festival Internacional Primavera Poética, tuvieron una generosa recepción en TECSUP. Los poetas fueron recibidos por las autoridades de TECSUP y a sus alumnos en su auditorio principal.

 

 

 

 

 

En la imagen, de pie: Jesús Rito García (México), Harold Alva (Perú),Omar Lara (Chile), Augusta Morales (Jefa del Departamento de Servicios Educativos de TECSUP), Gabriel Cisneros Abedrabbo (Ecuador),Sixto Sarmiento (Perú), Randall Roque (Costa Rica); sentados: Andrea Campos Parra (Chile), Montserrat Doucet (España), Mariana Libertad (Venezuela) y María Casiraghi (Argentina). Foto: Byron Leiton Roque (Costa Rica).

Cabe destacar el interés con el que fue recibido el recital por los alumnos, que llenaban la sala.

A continuación, los poetas pasaron a degustar una comida en la que la causa limeña fue la gran protagonista.

Por la tarde tuvo lugar un nuevo recital en la Biblioteca Nacional, Sede de San Borja donde leyeron los poetas internacionales y peruanos que no lo habían hecho la tarde anterior.

La cena tuvo lugar en la Fifa más emblemática de Lima por cortesía del poeta peruano Héctor Ñaupari y donde se pudo disfrutar de una exquisita cocina de fusión chino- peruana.

Día 4

La cuarta jornada se inició con una nueva visita al Colegio José María Eguren donde los poetas invitados ofrecieron un recital coloquio, esta vez, a los alumnos de cursos superiores. Los alumnos plantearon inteligentes preguntas en torno a la literatura, la poesía y su escritura: todo un reto para los poetas que respondieron desde su posición personal y dentro de las circunstancias particulares de su país. De nuevo, los poetas fueron despedidos cariñosamente por el joven auditorio.

Seguidamente los poetas disfrutaron de una comida de hermandad poética por cortesía de Harold Halva y Haruko San, organizadores del festival y regada con excelente vino chileno, obsequio de los poetas de Chile.

En la tarde noche tuvo lugar la clausura del Festival en el incomparable marco de la Plaza de Armas de Barranco, decorada para la ocasión con cada una de las banderas de los poetas invitados de honor. Montserrat Doucet (España), Jesús Rito García (México), Randall Roque (Costa Rica), Mariana Libertad (Venezuela), Gabriel Cisneros Abedrabbo (Ecuador), Luis La Hoz, Enrique Sánchez Hernani, Miguel Ángel Zapata (Perú), María Casiragui (Argentina), Omar Lara, Andrea Campos Parra, Enrique Moro, Gabriel de la Isla (Chile). Todos recibieron una preciosa medalla conmemorativa, tributo a su trayectoria poética con su nombre grabado y flores naturales.

El recital se distribuyó en cuatro mesas y fue amenizado por distintos grupos artísticos y la preciosa voz a capela de la artista peruana Julie Freundt.

Mesa 1: formada por Luis La Hoz, Randall Roque, Gabriel De La Isla, Miguel Ángel Zapata, Enrique Moro y Alonso Rabí fue moderada por Harold Alva.

Mesa 2: con Karina Valcárcel, Cosme Saavedra, Marcela Robles, Pedro Novoa, Paloma La Hoz y Héctor Ñaupari, moderada por Leydy Loayza.

Mesa 3: con Leydy Loayza, Yoshiro Chávez, Ricardo González Vigil, Sixto Sarmiento, Carlos Llaza y Claudia Pacheco, moderada por Enrique Montsenegro.

Mesa 4: con Elí Urbina, Mario Bendezú, Erika Rodríguez, Diego Alonso Sánchez, Adrián Alberto y Hugo Kalashnikov, moderada por Hamilton Segura.

Se dio por clausurado el festival cuando el poeta Harold Alva, organizador del festival prendió la antorcha de la esperanza y de la cultura con estas palabras: “Clausurado el V FIP Primavera Poética, agradezco infinitamente a todos quienes hicieron posible que flamearan en nuestra ciudad las banderas de los ocho países protagonistas de esta celebración. En Barranco nos despedimos encendiendo la antorcha de la esperanza. En el distrito de Eguren cerramos nuestro quinto festival, en el distrito de Martín Adán y de Manuel González Prada, confirmamos nuestra lucha por la reconstrucción cultural.”

Resulta interesante la columna Cuaderno de bitácora que Ronald Arquiñigo Vidal publicó el pasado 28 de septiembre en Diario Expresso, una vez terminado el festival, y que reproduzco a continuación.

“El FIPP organizado por Harold Alva se ha convertido, hoy por hoy, en una tradición insoslayable de nuestras letras. No solo reúne y homenajea a nuestros más reconocidos poetas, sino también convoca a otros nombres importantes de diferentes territorios de habla hispana. Entre estos, a autores cuya obra reclamamos un merecido reconocimiento en nuestro país. Con este Festival, Harold Alva consigue hacer de nuestra fría y gris primavera, una celebración del arte. La cultura no está exenta de nuestros ánimos, ni lejos de la necesidad humana. Harold Alva tiene la intuición de un poeta y la capacidad de proyectarla en una empresa como esta, por eso se explica su capacidad de convocatoria en el montaje de este extraordinario evento con la escrupulosidad de un minimalista. En un país donde el germen de la pudrición moral, de la política deleznable y de las injusticias sistemáticas que padece nuestro pueblo brota día a día, la poesía debe repercutir en el alma sensible y hacer más justa la lucha obrera frente a la mezquindad de la explotación; esa opresión que acarrea nuestro pueblo sufrido y le quita oxígeno. El poeta debe ser vigilante de esta realidad, y su poesía servir para respirar; ser una herramienta de riña contra ella y hacer real una existencia más optimista. La poesía como un medio de lucha, para tender puentes y lograr la cohesión; generar el debate y la reflexión; de afirmación de nuestra identidad sin sobornarnos ni sabotearnos. La poesía como el mensaje de un contestatario, de un cuestionador que empuña la pluma para descargar su actitud rebelde. El FIPP nos acerca a eso. A creer que la vida puede ser menos tiránica y más justa. Por eso, la poesía no está para un regodeo petulante, del paladeo del frívolo vino ni del abrazo a la noche como dan esos fantoches malditos que acarician el ego. El verso es un instrumento de acción, de reivindicación, escrito desde un lugar incómodo para incomodar a los déspotas. La poesía es rebeldía, es lucha y resistencia, y enfrenta a la más fatal de las fatalidades y al más consagrado de los sueños, la realidad. Este FIPP abre un camino. Y como todo camino, debe seguirse despejando para avanzar mejor.”

3.- La revista

Otro de los atractivos de la V Primavera Poética fue la edición de COSTANERA: REVISTA DE POETAS DEL PACÍFICO, cuyo primer número se presentó en el V FIP Primavera Poética. Esta revista ve la luz, gracias al equipo constituido por  Andrea Campos Parra (Chile) editora general, los fundadores y miembros del Consejo Editorial: Roberto Arizmendi, Leticia Herrera (México), Carlos Ernesto García (El Salvador), Christian Formoso (Chile), Gabriel Cisneros Abedrabbo (Ecuador), Hugo Francisco Rivella (Argentina). El primer número está dedicado a dos grandes poetas: Omar Lara “quien durante estos años logró reunirnos y afianzar esta hermandad en los encuentros realizados en Concepción (Chile), instalados en la Costanera Suite, donde en su piso 8 empezamos a soñar con la materialización de este proyecto y Arturo Corcuera, por quien muchos aprendimos a leer más allá de nuestras fronteras. COSTANERA nos ha enseñado que los poetas sí podemos trabajar en equipo cuando lo que nos convoca es la voluntad de seguir construyendo puentes.” 

4.- Los Juegos florales

Estos juegos florales constituyen una novedad en el Festival Primavera Poética, ya que en los certámenes anteriores no se habían convocados. Denominan a Barranco Capital de la Poesía y estuvieron dirigidos a los alumnos del primero al quinto año de secundaria de los colegios públicos y privados del distrito de Barranco: son el ejemplo de cómo los organizadores del V Festival Internacional Primavera Poética quieren promover el interés por la poesía entre los más jóvenes. Estos juegos florales junto con la visita de los poeta internacionales al Colegio Eguren mostraron el interés que despiertan entre las generaciones más jóvenes la escritura y en especial la poesía.

5.- Colofón

A modo de conclusión, reproduzco el artículo firmado por Harold Alva, organizador del Festival y que se publicó el 6 de septiembre en el Diario Expresso de Lima.

“LA QUINTA PRIMAVERA

La primera obligación que debe imponerse un hombre es luchar por lo que ama. Cuando le pregunté, hace cinco años, a Arturo Corcuera qué lo movilizó para persistir como poeta, me dijo: “Uno no abandona lo que es”, no necesitó decirme más y continuamos supervisando las pruebas de “Puente de los suspiros” y el facsimilar de “Noé delirante”. Era agosto del 2013, preparábamos la edición del I Festival Internacional Primavera Poética. Fueron nuestros primeros libros de una serie que hoy reúne a 32 de los más emblemáticos escritores en nuestra lengua. Cada vez que emprendo la organización del Festival, retorno a la respuesta de Arturo. Es increíble cómo la vida puede reducirse a un instante tan poderoso que es capaz de movilizar voluntades para hacer realidad un evento cuya única finalidad es hermanar a través de la poesía valorando a los poetas. Reconocimos y valoramos en vida a Arturo Corcuera el 2013, reconocimos y valoramos en vida a Jorge Ariel Madrazo el 2015 y reconocemos y valoramos, en vida, a estos 32 autores que con sus obras construyen los pilares que sostendrán el nuevo tiempo. La primera obligación que debe imponerse un hombre es luchar por lo que ama. Este festival es un acto de amor. Cada libro, cada mesa de lectura, cada detalle previo a su inauguración, cada clausura, es un acto de absoluta sensibilidad que incorpora la preocupación de mis amigos, el entusiasmo de los poetas, las atenciones de mi mujer que no ha dejado de alentarme para que todo se acerque a lo perfecto y para mí no hay nada más cerca a lo perfecto que la publicación de un libro, esa victoria sobre la oralidad, ese triunfo del documento físico, del objeto material que se impone como agente de cambio. “Uno no abandona lo que es” me respondió Arturo. Pienso que si hemos llegado a esta quinta primavera es porque los poetas confían en la inmortalidad de sus jardines. Mi gratitud a ellos, mi gratitud al equipo, mi gratitud a los lectores, mi gratitud a setiembre y a todos quienes luchan sin traicionarse ni perderse.”
Montserrat Doucet

En Aranjuez a 9 de octubre de 2017

 

 

V Primavera Poética: mucho más que un festival de poesía 1/2

Por: Montserrat Doucet

Revisado por: David Blanco

El origen del Festival Primavera Poética

El Primer Festival Internacional Primavera Poética tuvo lugar en el año 2013, en conmemoración a los 50 años de la primera edición de Noé delirante del poeta peruano Arturo Corcuera. A partir de entonces se ha celebrado todos los años en Perú y  ha ido creciendo gracias a la persistencia de sus organizadores. En cada Festival se ha homenajeado a importantes poetas de distintos lugares del mundo, con la particularidad de que este homenaje se hace a poetas vivos, reconociendo la trayectoria de una obra poética en marcha. Otra particularidad no menos importante es que la Editorial Summa publica un poemario a algunos de estos poetas homenajeados. El Festival Primavera Poética 2017, el quinto que se celebra, ha tenido como patrocinadores al Ministerio de Cultura y a la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PROMPERÚ).

Los poetas homenajeados fueron 13 y a 8 de ellos se les ha publicado un poemario. Asimismo participaron en las diversas lecturas hasta 70 poetas, en su mayoría peruanos.

 

1.- Los libros publicados

Tal vez, uno de los mayores atractivos de este festival sea la publicación de un poemario a cada uno de los poetas homenajeados. Esto es posible gracias al amor y generosidad que Harold Alva, organizador de este festival, pone en todo lo que hace. En esta quinta edición, bajo el sello editorial Summa y en la Colección Primavera Poética han visto la luz los siguientes poemarios: Arar tierras heridas de Andrea Campos Parra (Chile), Bahía de los poetas de Jesús Rito García (México), Vaca de matadero de María Casiraghi (Argentina), Contracultura de Randall Roque (Costa Rica), Oscura bisagra de Mariana Libertad (Venezuela), El sol entre las islas de Luis de la Hoz (Perú), Catálogo del maestro de obras de Enrique Sánchez Hernani y El Oscuro de Montserrat Doucet.

A continuación, reproduzco uno o dos poemas de cada poemario para que pueda disfrutarse de la calidad, diversidad y singularidad de esta colección poética:

Andrea Campos Parra
Arar tierras heridas

 

TERREMOTOS
DE CUALQUIER TIPO

Me aseguraste gritando
Lo haríamos juntos
Te quedarías conmigo
Repartiríamos el dividendo
No cumpliste tu palabra
Preferiste quedarte bajo los escombros
Para hacerte la víctima y dejarme sola
.
.
NATURALEZA

Hay furia
En la naturaleza
Se mueven
Atrevidos
El amor el mar
La piel no da tregua
Tampoco el oleaje

 

Jesús Rito García
Bahía de los poetas

 

Algún día quise escribirte una carta compañero Vladimir.
Sí, a ti,
quien le hablaba a los obreros desde la plaza roja
y nadie lo escuchaba.
Maïakovski era tu apellido, y nadie te escuchaba,
porque los obreros iban a las fábricas
y tú al café a deslizar la pluma,
a charlar con los amigos.

Y nadie te escuchaba, Vladimir,
o Maïakovski, ¿cómo quieres que te diga?

“Yo mismo soy una fábrica.
Y si bien me faltan chimeneas,
esto quiere decir que más coraje me cuesta serlo”

Y nadie te escuchaba.

Porque la fábrica estaba muy lejos y
los cables transportaban mensajes más importantes
que los tuyos
y energía suficiente para iluminar las casas:
cables, cables, cables.
Los obreros no te escuchaban, Vladimir,
o Maïakovski, ya no importa cómo te decían.

El tiempo ha pasado y sólo te conozco en versos.
Compañero, las juventudes comunistas no te escuchaban,
y eso ahora vale puritita madre.

“Levanto el cráneo lleno de versos,
como una copa de vino en un brindis de sobremesa.
Pienso más y más a menudo:
sería mejor poner el fin
con la punta de una bala:
Hoy mismo,
por si acaso,
doy un concierto de despedida.”

Y nadie te escuchaba, Vladimir,
Maïakovski, pendejo, valiente, fábrica sin chimenea.
O como quieran decirle al compañero.

Lilya Yúrievna Brik no te escuchaba.
O quizá sí, pero los obreros tenían hambre
y los ductos de gas eran más importantes.

Y nadie te escuchaba, compañero,
y nadie escuchó el estallido ese 14 de abril de 1930,

Vladimir, Maïakovsky,
o cómo chingaos quieres que te diga.
Lo siento,
lo sentimos todos.
Y como dijiste en tus últimas palabras:
“El incidente está cerrado”.

 

María Casiragui
Vaca de matadero

IMAGEN

No tengo fósforos
para tanta podredumbre.
Si enciendo las alamedas
me dicen asesina.
Llamo a la puerta del ángel
y me hacen pasar
como a la muerte.

BALANCE

Nace el ala
antes que el pájaro
el envión
se acomoda en el aire
y allí se alza
milenario
el torpe vuelo de la vaca.

Todos fuimos
en las rocas
un camino.

Y no decíamos nada.

Suplicábamos un cuerpo inmaterial
para traspasar los muros
los secretos
las estrellas.

En las catacumbas
huele todavía
esa pluma errante
que dejamos ir
equivocados.

La humanidad
entera
se está mirando en el espejo
y diluvia
en las ventanas de las casas
y gimen aterrados
en los hospitales
los recién nacidos.

Agachados
a la lluvia
imploramos un mago

que nos meta de nuevo en el sombrero.

 

Randall Roque
Contracultura

 

COLCHÓN BLANCO PARA SASHA GREY

A eso de las tres y quince de la tarde
llegó el nuevo colchón matrimonial,
lo trajo un tipo mal encarado
que exigía la contra factura
y un garabato en sus papeles.

Tuve que buscar en el basurero
y sacudirle la borra del café
para dejarla, al menos,
un poco presentable.

Me gusta la cama con buen espacio,
para las piernas, la ropa y la distancia,
sobre todo, que sea ortopédica.

Luego, en la noche junto a un Jack Daniel’s,
miraba una película porno de Sasha Grey,
quien se sacrificó para que todos gozáramos del cielo
y es lo más cercano a la santidad en este mundo.

De todas las escenas repetidas,
atrajo mi atención de inmediato
el colchón blanco ortopédico.

Qué bien se siente saber
-aunque sea de este modo-
que la garantía está segura.

Me levanté y fumé un cigarro.
¿De qué otra cosa podía escribir, sino de esto?
.
.
TOMMY LEE

La velocidad para armar y desarmar
los lados opuestos de un Cubo Rubik
lo era todo, hasta que no fue suficiente
y se dedicó al póker como Stu Ungar,
y recibió patadas por el culo en casi
todas las puertas de los casinos.

Las putas lo trataban bien,
sus amigos no tanto,
el póker menos.

Una cosa es cierta:
«La mano es más rápida que la vista»,
estoy seguro escuchaste esa frase,
pues ese no era su caso y perdió
uno o dos dientes irremplazables,
un reloj de oro y las llaves
del carro de un amigo.

Tommy Lee no era Stu Ungar.

Ese tipo sabía perder como una leyenda.

Y en todos los casinos lo conocen.

Se escucha siempre decir:

Allá va Tommy Lee.
Otra vez un Tommy Lee.
Te fuiste como Tommy Lee.
Si no me creés.
Vamos, preguntale a cualquiera
que pierda en los casinos.

 

Mariana Libertad
Oscura bisagra

 

EL FUEGO

Aunque la obra y la voz, aunque la letra
Aunque incipiente el rostro se destiempa
Aunque has sincronizado esa impresión
y es más diacrónica que los reflejos

Aunque el futuro pronuncie su falacia
Aunque menos falaz que inexistente
Aunque se niegue con sólo ser pensado
Aunque arrítmico vaya a cualquier nada
Aunque sea fractura hueca y sea memoria

Lograrás renacer de las cenizas.

COMO LOS ANIMALES

Si te sueño a lo lejos así, como los animales
Con los ojos abiertos y húmedos, como los animales
(Sin dejar de mover la derecha y apretar la izquierda)
Y te araño en mitad de la noche, sin miedo a las marcas,
Y te lamo, te aspiro y succiono como los animales.
Y formulo un deseo mugriento que sabe a uvas rancias
Y te veo y entiendo que sí, que es posible tenerte
en la alfombra que salva tu paso del andar mundano.
Ese grito que aflora de mí toma un nombre propio
porque hoy yo no quiero placer y olvidarme de todo
porque hoy sólo quiero parir
como los animales.

 

Luis La Hoz
El sol entre las islas

 

HE puesto a Homero a contemplar la mar
Un busto de Homero, en yeso, para ser exactos
Pero es Homero, digo, y como debe ser, contempla la mar
La vasta, la incesante
La perfecta para el espectáculo de los enigmas
Para esas cosas que la mente murmura
Que se mueven como tules
Como el siseo de una lagartija
Como el viento salado y minucioso que orea
Todas y cada una de las preguntas
Que son ninguna respuesta
A lo más la lagartija que ha cruzado frente a Homero
De verdad, una lagartija ha cruzado frente a Homero
Frente al busto de Homero

Creo que se han mirado
Así son las lagartijas
.
.
THELONIUS MONK CIERRA LOS OJOS

Arañas sobre un piano
Precisas arañas sobre un piano
Marfil, madera, metales

Cuánta memoria
Cuántos vasos, cuántos ceniceros
Cuántas octavas
Cuánto corazón sin partitura
Cuántas partituras borradas por el humo
Traídas por el humo

Arañas sobre un piano
Reinas de la madrugada
Venenosas reinas coronadas de amor
Y de pelos
Que suenan a borrasca
A gemidos
A sincronía de camastro
A cómplice
A soñador que sueña
Cosas infames
Y extrañamente dulces
Y extrañamente sinceras
Arañas sobre un piano
Esplendor de 5 líneas
Paralelas e infinitas
Donde no se halla la calma
Ni la paz
Tampoco la felicidad
Menos la felicidad
Solo algo invisible
Oro invisible
Pasión invisible
Y ligaduras
Y plicas
Melodías en la madrugada
Arañas en la madrugada
Sobre un piano

Enrique Sánchez Hernani
Catálogo del maestro de obras

HEAVY ROCK

El rock de mi barrio era tranquilo y pesado
como un autobús aplastando a una señora:
la sangre se esparcía por la pista
y un mural de Diego Rivera
se levantaba igual a un manifiesto
escrito en el centro de Tenochtitlán
por los lánguidos muchachos que habían sido ametrallados
vibrando en rojo
antes de que oyeran la última grabación de rock
entonada con dulzura por Jim Morrison
amante de los colores cósmicos
llovidos en el patio de su casa al oeste de Arkham
igual a ellos hermoso y muerto
con su blue jean apretado
sobre sus sentimientos
y pusimos otra vez el disco solo para oír
lo que ya no existía
recordando a los mexicanos
a las calaveras y al general Zapata
dos minutos antes de huir
porque la policía nos tendió una cerca
en la primera marcha violenta a la que acudió mi muchacha
echando molotovs como la pileta de la Plaza de Armas
llorando bajo el diluvio universal de gases lacrimógenos.
Al rock de mi barrio llegamos con el pelo corto
nada sabíamos de marxismo
pero quisimos inmediatamente
a ese testarudo pensador alemán
por el gran parecido que guardaba con John Lennon
en las láminas de espejos que venían con el LP Blanco
es cierto que sin lentes
también que Marx nunca vivió
en Liverpool
pero nos dimos cuenta que sus Tesis sobre Fuerbach
las escribió oyendo Revolution Number Nine
tiempo de recesión
la muerte da vueltas en los discos de rock
y un gesto de timidez nos hacía llorar por Jimmy Hendrix
por los que se pasaron totalmente de vueltas
por los estadios
donde la gente acudía a oír la música del stone Brian Jones
antes de que entonara su último blues
al borde de una piscina
llevando los libros de Henry Miller en los bolsillos
mezclados con la barra de chocolate
con los cigarrillos sueltos
sin saber si esa noche dormiríamos con una muchacha
o el mozo de los bares cercanos a la Plaza San Francisco nos llevaría llorando
al lugar donde nos esperaban los taxis de regreso a casa
ebrios sin sentido ni dinero y odiábamos a nuestros padres
porque nos obligaban a cortarnos el pelo
sabiendo que Hendrix había muerto
que ellos habían muerto
que hasta Janis Joplin había muerto.
Siempre recordaremos a la loca Janis
Balas y Cadenas
sobre el corazón y cómo nos gustaba su cabello
teñido por Van Gogh en Arles
pintor por el cual gastó su primer sueldo mi muchacha
al adquirir un libro donde este guardaba la oreja
que se cercenó por el amor a una puta
vestida toda de violeta en un traje de organdí
muy similar al que usaba Janis
el día que se lo quitó en público
mientras un fantástico rock se le subía por las piernas
y el arco iris crecía con el ácido
y muchos chicos con
sus parejas
se encerraron en burbujas para oírla mejor
para hacer
el amor
hasta que el sol los ahogó de un sordo latigazo.
No volvimos nunca a las aulas
nos encerraron en celdas llenas de chinches y sabandijas
nos arrancaron los jeans
amenazaron con hacer de nosotros
hombres y mujeres razonables
que amasen a su patria y pudiesen morir sin gemidos
por su bandera
y una lenta canción nos devolvió el recuerdo de nuestros
discos
desvaneciéndose en los armarios
heridos por el sol
y el insoportable ruido de nuestros sueños.

Montserrat Doucet
El Oscuro

 

Es hermoso sentir
que al otro lado de las aguas
alguien espera
el término completo de mis días.
Saber que está ahí
cercano e inalcanzable.
Como esta silueta desdibujándose
hacia el fin.

Siempre a mi alcance
desde los acantilados del sueño.
Pasión, certeza,
impaciencia por abrazar
sin entender por qué
un cuerpo terso entre la noche
o ese esqueleto que flota
burlando el mar.

A ti, que no existes,
porque eres un vuelo de sal
sobre la arena.
Sábete que lo hubiera dejado todo por ti:
mi ribera bordeada de cañas y de pájaros,
El,
La,
Tú, El Oscuro
Por ti acompañaba tus madrugadas
Por ti recitaba al lobo y a la araña
Por ti neutralicé el veneno de la distancia
Por ti creía ser la luz
que iluminaba tus senderos.
Pero tus caminos se adentraban en el bosque del sexo,
pechos de hembra, potentes faros. Eras y no eras
el mismo, tú El Oscuro,
yo en la penumbra, nunca en la luz
por ti fagocitada, espantada la serpiente,
volcada la copa por el fango.
Los sexos exquisitos, las farolas temblorosas de los senos.
El reclamo de la lluvia
y tú, El Oscuro, con toda mi luz corriendo
sobre las olas
destruyéndome a mi
porque tú,
Tú, El Oscuro
eres un muerto:
un puñado de cal
entre la tierra.
***

FIN de la primera parte

Los sonidos del espacio y su poética

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Combinando sonidos procedentes de la misión de la ESA Rosetta el interesante equipo de ingenieros y músicos que han participado en este proyecto han creado lo que podríamos definir como uno de los mejores ejemplos de una nueva cultura basada en el espacio.

Para la realización del presente proyecto se ha trabajado con radiofrecuencias que eran inaudibles, transformándolas en sonidos audibles para el ser humano. Todos los objetos celestes emiten información en forma de luz (en función de sus diferentes frecuencias de onda y/o longitudes), en forma de rayos infrarrojos, ultravioleta, X, gamma.

Lo hermoso consiste en poder escuchar los sonidos, la voz de objetos tan distantes como imposibles de alcanzar (al menos con nuestra tecnología actual), lo hermoso consiste en poder combinarlos, en sintetizarlos, en crear una nueva forma de poética basada en aquello que es creado por una mano lejana de la misma naturaleza que nos ha conformado en base a polvo de estrellas… unas estrellas que son, por cierto, audibles. Quizás al escucharlas algo lejano y primitivo oculto en nuestra verdadera naturaleza resuene con los ecos del sonido primordial… ese mismo sonido, el de la raciación de fondo residuo viviente del Big Bang que dió origen al todo, también es audible.  Me pregunto si un teórico Big Crunch también sería audible….

Con este tipo de expresión, estamos creando un nuevo tipo de poética que trasciende a la realidad térrea. Nos acerca un poco más  los dioses y sus estrellas.

 

Para tener más detalles del proyecto:

http://cdm.link/2017/09/magnetic-oscillations-comet-became-new-album-music/

Para

https://francesconovara.bandcamp.com/album/astron

 

Oculta poética del útero etéreo – Parte II: Ophelia – De Erika Rodríguez

Por: Montserrat Doucet

Revisado por: David Blanco

Hay poetas que fascinan, tal vez porque en ellos encontramos resonancias de lo que antaño nos introdujo en las misteriosas salas de la palabra y poetas que nos siguen fascinando años después porque encontramos en su obra una serie de concomitancias de misterios revelados, una especie de iniciación compartida que raya en lo sacro y que se suma a la fascinación que sentimos cuando leímos por primera vez sus versos. Es por eso que quiero rescatar la preciosa palabra denostada, olvidada, sustituida, de poetisa para referirme a Erika Rodríguez.

Ophelia, ópera prima de esta poetisa peruana, es un poemario de gran originalidad: intenso, breve, bello.

Del poemario de Erika Rodríguez me fascinó la noche, motivo al que los poetas han recurrido constantemente y a la que San Juan de la Cruz otorgó místico protagonismo. Un poemario que Arturo Corcuera destaca por “la pulcritud de su poesía y su propensión interior por internarse en la sombra, en lo lúgubre, en los pliegues más enigmáticos de la noche…”

La noche en Ophelia adquiere un sesgo inaudito pese a recoger en cada una de sus acepciones ecos de otras voces que lejos de restarle originalidad le dan intensidad y nos redescubre lo que significa ser poeta, tener esa capacidad de crear, de levantar mundos posibles mediante las palabras, esas palabras que en alguno de sus significados también sirven a otros para edificar sus sueños. Para Erika, la noche es “la dama perpetua / de fúnebres encajes de sombra”, “un conjuro exquisito” y llega “como una estación monacal” o “como un óleo estridente de sombras”; en la noche es “donde ahogamos todas las llamadas”.

En San Juan de la Cruz la noche era guía de los amantes que ansiaban su unión y era también un espacio, un vacío susceptible de ser llenado, donde la unión entre la amada-alma y amado-Dios era posible. En el poemario de Erika la noche, ese “escenario delineado y vacío” es la bella que “en nombre de Ophelia / te espera” y es el espacio donde la realidad más dolorosa se manifiesta bajo la bella forma de lo mítico- erótico: es en la noche cuando “un fauno se aproxima”, “Es un fauno que llega pálido / infiel y sereno”.

Después de unos años y tras la relectura de este poemario me siguen fascinando sus versos. Leo en Ophelia:

“E s T r E m E c I d A

detrás de las cortinas de la noche

una sombra se esconde.

Detrás de las cortinas

el cadáver de la mañana.”

E inevitablemente resuenan en mi mente los estremecidos versos de otra poetisa admirada, antigua, japonesa, que acompaña mi verano en los bosques: son los versos de Akiko Yosano, también estremecidos de pasión:

“Murmullos amorosos

tras la cortina de la noche

constelada de estrellas;

lejos del mundo y de la gente

me arreglo el pelo desordenado.”

Akiko revolucionó la poesía de su tiempo con su Midaregami (pelo revuelto), Ophelia es “un libro insólito dentro de la poesía reciente del Perú en el siglo XXI” argumenta Marco Martos en su prólogo.

Akiko supo recrear hace un siglo el profundo misterio de la mujer que flota en el agua con su larga cabellera suelta: “aunque suelto en el agua/ mi largo pelo de cinco shakus,/ mis sentimientos de mujer/ permanecen secretos/ retenidos.”    Erika nos canta:

“La bella es la noche

y en nombre de Ophelia te espera

con el rostro pálido y oculto

con el cabello desordenado

con peinetas de bronce

te espera.”

“Qué difícil es distinguir entre la noche / y una mujer ahogada hace tiempo en un estanque.” Epitafio de Xavier Abril al comienzo de este poemario. Qué difícil matizar la fascinación que nos produce una mujer que se arregla el pelo revuelto tras el amor en el espejo, junto a las cortinas que la preservan de la noche y la fascinación que nos produce una mujer flotando con sus cabellos revueltos en el espejo-estanque que sostiene su bella imagen. Porque para Erika la noche es líquida, está “alumbrada de peces” y es también el mar, el agua, y por extensión el agua que fue sepulcro para Ophelia de Shakespeare y donde ahora “en versos se hunde un barco” pero también “tu voz de océano” y “mi olor a mar”; “el suave espejismo / que trae la marea / a media noche”. ¿Se pueden encontrar más registros sobre el agua y la noche? Tal vez sí pero no tan sugerentes como se nos ofrecen en este libro que comienza con el poema “Ophelia” y concluye con el poema “Epitafio”, el poema a la tumba líquida de una muchacha que fluye a lo largo del tiempo sosteniendo el misterio del eros y de su silente belleza, detenida sobre las aguas.

Montserrat Doucet

En Tabanera de Valdavia a 11 de agosto de 2017

***

Nota del autor:

En las diferentes entregas de “Oculta poética del útero etéreo”, exploraremos las vertientes de la poesía femenina desde múltiples ángulos, revisaremos los principales trabajos, descubriremos poetas todavía cubiertas por el peso de la historia y del desinterés e intentaremos desgranar el porqué se trata de un valor en alza que irá (sin duda), recuperando el terreno prohibído en los últimos años para poder acabar ocupando el lugar que merece en el ámbito literario.

El presente trabajo forma parte de una serie de reseñas o reflexiones personales de nuestra nueva colaboradora Montserrat Doucet,  sobre poemarios que la han impactado. Se trata de poetisas americanas actuales que nuestra nueva colaboradora,  tuvo la oportunidad de conocer.