Como si el tiempo no muriese

Autor: Pedro García Cueto

Revisión: David Blanco Barja

 

José Luis García Martín lleva muchos años en las letras, es director de la extraordinaria revista “Clarín” pero también es ensayista, articulista y poeta, en todos esos espacios ha cultivado una palabra atenta que mira al tiempo, eterno viajero en José Luis late ese hermanamiento de culturas, ese paisaje abierto hacia otras épocas, como si la vida fuese un eterno instante, en la que conviven aquellos que nos precedieron, los que vivimos ahora y los que vendrán.

En Ediciones Nobel apareció hace ya tiempo la poesía que abarcaba desde 1972 a 1998, veintiséis años de creación, como si tejiese un hilo fino de palabras, en cuyo verso fuese cincelando el tiempo que no morirá.

En Lección sobre la sombra que data de 1972 el adolescente que fue vuelve envuelto en espacios de luz y sombra: Ciudad anochecida, / lluvia en mi corazón. / Borrosamente recuerdas, / donde soñaste ser feliz un día, / viejas sombras amigas, / tibios cuerpos apenas existentes / cuando a oscuras dejaban en tu cuerpo / semillas de desgana y melancolía.

Azota el tiempo desde ese poema titulado “Adolescencia”, porque ya han pasado muchas derrotas y victorias en la memoria, aún el joven es “cuerpo apenas existente”, borroso por ese afán de identidad que busca el joven al amar a otro cuerpo.

En Muestrario de 1981 hace García Martín un homenaje a poetas como Pessoa, Lorca o Sandro Penna, hay uno dedicado al gran Eugénio de Andrade que dice: Lleno de sombra y de frescura de agua / en las lindes del bosque / apareció el muchacho.

Como si el muchacho fuese la pureza, aún el poeta imagina ese amanecer en que conoció la dicha y fue feliz, el poema va pasando del amanecer al mediodía, como si el resplandor de ese cielo azul fuese cobrando nuevas pinceladas, para terminar en la noche cuando dice: Danzan las horas solas / amo / las manos del verano / en su cintura. Música que va dejando el día como dos cuerpos cuando se aman, este poema representa ese mundo de sensualidad que vive el poeta en ese libro.

El poema que dedica al maestro Brines dice en unos de sus versos: Miro incendiarse el día en sus pupilas / lentas, diminutas. Agoreras las aves / gimen en torno suyo. Ese muchacho / ¿qué guarda? ¿qué persigue? ¿a quién espera.

En la obra de Brines después de ese vuelo iniciático que fue Las brasas donde había luz y ceniza, llegó El barranco de los pájaros con esos muchachos que desnudos incendian el día y el agua en su resplandor. Percibo en sí esa influencia en García Martín, ese deseo que se satisface de su propio cumplimiento, que es la pureza del tiempo ido.

Llegará El enigma de Eros en 1982, con poemas muy hermosos, como “Grandes pupilas negras”, cuando vuelve a ese tiempo que no muere, que está renaciendo siempre: Grandes pupilas negras / asustadas, el bosque silencioso, / el mar azul y rosa entre los árboles, / un inmenso laurel, la risa / cercana y joven / de un jinete invisible. Esta pleamar de sentimientos, como el amado que se acerca al ser que quiere gozar no tiene parangón, es ya la felicidad del instante, el surco que se abre entre dos seres que son ya el uno para el otro. Hay en este libro un acercamiento pleno al otro ser, un desvelamiento a su interioridad y en ese descubrimiento vida plena.

Llega Tinta y papel en 1985 y José Luis García Martín sigue esa senda del poeta que al descubrir al otro ser se ve a sí mismo como en un espejo donde se desdobla, esa imagen prevalece en su obra, hay un poema que me gusta especialmente titulado “Del brazo de la sombra”: En la mano tendida del otoño, / unas pocas monedas. La mañana / por mi lado pasa sin mirarme, / esbelta y original. Del / brazo de la sombra cruzo el parque / amigo. Como bastón de ciego / un semáforo guía a la calle decrépita.

Ese paisaje de otoño que también ciega, porque la vida nos mira sin mirarnos, nos ofrece su mano y nos la niega, nos va desnudando en miseria y soledad, el poema termina con ese goce de una doncella, como si esa ambigüedad latente del hombre que se sabe distinto pudiera ofrecer el amor de igual manera, lo que me recuerda a ese deslumbramiento de Thomas Mann al llegar a Venecia y crear su famosa novela al conocer a un muchacho polaco.

Vuelve en Treinta monedas de 1989, la idea de un mundo que se compra y vende, pero siempre una pureza que permanece inalterable, un más allá intocado e intocable. En “Vida de poeta” refleja ya el sino del ensimismado, el letraherido, el que vive ya para su interior ¿En qué piensa ese niño que no juega, / siempre distante y mudo, sin amigos? / Sin alcohol, sin amor, entre papeles / custodia el joven no sé qué secreto. Quizá sea el destino del poeta, errante, envuelto siempre en sombras, como ese paisaje de Rilke o esas nubes de Cernuda, García Martín se sabe poeta herido, que habla en el tono de otros, como si fuese un traductor de la música que llevan.

   Y en El taller de la memoria, escrito en 1990, escribe un poema que habla de ese desgaste de la vida, dedicado a Thomas Hardy, porque el tiempo nos horada, nos deja solos ante las vestiduras de la vida, nos desabriga: Cómo insiste tu voz llamándome, llamándome, / recordándome que ya no eres como eras / cuando todo lo fuiste para mí / en aquellos remotos días tan hermosos. Vivir en el recuerdo, dice en otro verso, quizá sea esa la llama del poeta, su luz y su ceniza, García Martín lo sabe al alumbrar este libro.

En El pasajero de 1992 hay un poema corto que representa ya de por sí el fracaso de la vida, solo existente en la música del verso: A menudo / pienso en mi vida como un relato / desvalido, distante, incongruente / solo verdad en la ficción del verso. Quizá sea así la vida del que sueña, oasis solo al escribir, pero sequía al contemplar el mundo cuando no hay un lenguaje que descubrir.

Y en Principios y finales, de 1997, una canción es un eco dormido, que le recuerda al tiempo ido, a lo mejor al que no ha muerto para siempre porque vive en él: Insiste en el silencio de la casa, / apenas si se entiende lo que dice: / “ayer”, “adiós”, “la ruina de los años” / solo vagas palabras en una voz distante. Una canción como una caricia, como un beso perdido, como un adiós en plena noche, para el poeta la vida es siempre una canción que suena lentamente.

 Y en Material perecedero (1998) me quedo con un poema que cito entero, porque es todo un mensaje al corazón, se titula “Cerca del fuego”: Toma una copa o dos / del vino que te ofrezco / reposa un rato más cerca del fuego, / cuéntame nuevas cosas de tu vida. / Yo nunca duermo. Nunca hablo con nadie. / De memoria me sé todos los libros. / El camino que llega hasta mi puerta / no acaba aquí: mira esas rocas / que sobrevuelan aves intranquilas. / Bebe despacio el vino que te ofrezco, / no te apresures a ponerte en marcha / es largo el camino que te espera. / pero nadie te espera / al final del camino.

Magnífico poema donde al final no somos nada, solo una llama que se extingue, una luz que se agota, un furor que se apaga. García Martín logra con este libro decirnos algo que se nos queda para siempre, somos el tiempo que se muere, pero solo en el instante, a través del poema, de esos libros de memoria, de esa música, pudiese no morir.

Toda una lección de vida esta mirada a la vida del poeta asturiano.

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Oculta poética del útero etéreo – Parte III: las inquietudes sentimentales de una bella alma fugaz

Autor: Teresa Wilms Montt

Editorial: Mago Editores

Colección: Grandes Escritores

Calificación: ** Interesante

 

Inquietudes Sentimentales_MAGO

Morir, dormir, soñar acaso…

Desgraciados de los seres que, como Hamlet, llevan la trágica duda

en el espíritu.
Morir durmiendo…

Dormir muerta….

Soñar, sin darse cuenta que la vida se ha ido…

XVII – Inquietudes sentimentales. Teresa Wilms Montt

 

La poesía de Teresa Wilms Montt tiene sin duda un fuerte componente autobiográfico. Nacida en 1893 en Viña del mar y fallecida mediante suicido en 1921 durante la nochebuena parisina. Una vida marcada sin duda por la falta de empatía de sus propios y más próximos allegados que no opacó sin duda un brillante intelecto y un espíritu aún más libre.  Quizás quien mejor lo sintetice sea su gran amigo y admirador Vicente Huidobro:

“Teresa Wilms es la mujer más grande que ha producido la América. Perfecta de cara, perfecta de educación, perfecta de inteligencia, perfecta de fuerza espiritual, perfecta de gracia. A veces cree uno encontrar otra mujer casi tan hermosa como ella, pero resulta que le falta el alma, el temple de alma de Teresa, que solo aquellos que la vieron sufrir pueden comprenden.

Otras pueden tener el alma magnífica de Teresa, pero les falta su inteligencia rica y variada. La fantasía creadora de Teresa era algo fantástico”. (Extraído del trabajo “Un canto de libertad”)

Inquietudes sentimentales es publicado en 1917 en Buenos Aires, Argentina, y es considerada como la obra de iniciación de la autora formada por un total de 49 composiciones poéticas en forma de prosa poética. Resulta interesante comprobar como, al igual que sucedió con la figura de Gabriela Mistral, la única oportunidad de publicación le es brindada fuera de su tierra natal de origen haciendo cierto aquello de que nadie es profeta en su tierra. En la edición de Mago Editores publicada bajo la colección “Grandes escritores”, de la que ya nos hemos hecho eco en otras ocasiones, se incluye una interesante biografía en las solapas del libro. No obstante hubiese sido interesante incluir en la edición una presentación por parte de algún autor o autora de relevancia que pudiese presentar y dar a conocer el auténtico peso de la poesía / de la literatura femenina de la época.

La poética de Teresa narrada en prosa es directa, clara e intimista y no está exenta de cierto componente de autocrítica social como podemos apreciar en el poema I;   Los objetos toman un tinte sonambulesco de ensueño enfermizo/diríase que una mano tísica hubiera acariciado el ambiente, dejando en/ él su languidez aristocrática. La soledad parece ser otro de los temas importantes, presentes en toda su obra, derivación clara de sus propias experiencias vitales  ¿Es posible decir, Dios mío, decir que los muertos están más solos que yo?

Existen menciones recurrentes al suicidio tanto propio (lo cual intenta durante varias ocasiones durante su vida), en diversos partes del trabajo pero quizá una de las más claras podamos encontrarlas en el poema XVII Morir durmiendo…. Dormir muerta…. Soñar, sin darse cuenta que la vida se ha ido… como ajeno como en el poema XXVII donde habla sobre la desaparición (también por suicidio), de un joven porteño de 17 años quien se enamora de Teresa y a quien cariñosamente rebautizó como.  Anuarí, mi mejor canto y la más blanca de mis alabanzas serán para ti; no habrá jamas una sombra en mi corazón si quedas en él.

Nos gustaría despedir esta reseña / crítica con las siguientes palabras del poema IV y que parecen pronosticar de forma precisa con palabras dotadas con sentido tan solo para el que sabe leer y escuchar, lo que sería el desenlace final de su vida motivado (y esta es una opinión personal), por la pérdida de sus hijas tras una larga y tortuosa relación con un marido que estaba a años luz de su talento:

Si Dios existe, si no es farsa su justicia y su grandeza, él permitirá en el día de mi muerte que yo lleve sobre mis labios, redimidos por el inmenso dolor de haberlas perdido, la impresión dulcísima de vuestros castos besos; y en mi frente la frescura de vuestras manitas doradas. IV – Inquietudes sentimentales. Teresa Wilms Montt.

Que la disfruten.

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Recursos complementarios:

En esta web los lectores podrán encontrar una interesante película online para profundizar en todos aquellos aspectos vitales que influyeron en la obra poética de Teresa Wilms Montt:

http://www.ccplm.cl/sitio/teresa-2/

Para profundizar más en la vida de Teresa y entender más en detalle su obra recomentamos la lectura del trabajo “Soy Teresa Wilms Montt” de la Editorial Catalonia  editado por Macarena Valdés Domínguez. Se trata de un texto interesante que reconstruye la vida de la autora a partir de la unión de los escritos: Un canto de libertad (escrita por Ruth González-Vergara) y Diarios íntimos escrita por la propia Teresa.

 

Nota del administrador:

En las diferentes entregas de “Oculta poética del útero etéreo”, exploraremos las vertientes de la poesía femenina desde múltiples ángulos, revisaremos los principales trabajos, descubriremos poetas todavía cubiertas por el peso de la historia y del desinterés e intentaremos desgranar el porqué se trata de un valor en alza que irá (sin duda), recuperando el terreno prohibido en los últimos años para poder acabar ocupando el lugar que merece en el ámbito literario.

Oda del Tamarugal

Autor: David Blanco
Incluido en el poemario: “Deconstrucción”
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Oda del Tamarugal

Somos de sal, la sangre de obreros  que circula por un subsuelo, un conducto invisible de dolor humano que va hasta el gaznate siempre orondo,  nunca “satisfichas” de capitalistas del inframundo donde se es de hambre o de sudor.

Restos de salitrera. Foto del autor.

Deseas obtener beneficio, salar que salas tus tres cadáveres al día en Huberstone, que acechan a la presencia desconocida (pero presencia),cerca de ese vórtice casi invisible que acecha a cualquiera que ose,aventurarse en la pampa para acabar empampado.

Pampa del Tamarugal. Proximidades de Cerro Pintados. Foto del autor.

Niebla, sombras, escalofríos, colegios donde se respira una nueva forma de sadismo desclasado.

Lo admito; tuve una de las noches más frías de mi vida durmiendo al raso, cerca de cerro pintados, vi caravanas invisibles que bajando desde el altiplano para unir tu realidad con la mía, se juntaban en dos círculos concéntricos uno para cantar, otro para temerle a las ánimas desahuciadas de sus animitas.

Vi como las estrellas se juntaban y alejaban, viaje al futuro, fui semilla de tamarugo inconstante, no tenía tierra húmeda en la que poder yacer. Mientras escuchaba el a cantar del desierto tuve una visión en la que dos soles calentaban la tierra mientras el hombre conservaba la certidumbre de nunca más estar solo; julio de 2019, primer contacto.

Iquique y duna Dragón. Foto del autor.

Somos camanchaca, restos de suelo drenado por minera que construye museos, mientras depreda de forma consciente pero políticamente correcta.

Bebo tu vino, jugo divino que me trae recuerdos, beldades de Pica, caer bajo el yugo de una inmensa ola y llegar a la playa convertido en mariscal, para ser devorado por algún santiaguino desesperanzado, porque sabe que en algún punto habrá de volver a su encierro.

Soy una incógnita que flota desnudo en este Oasis de Pica en este oasis de Luis Briones donde contemplar el desierto y hacerse preguntas sobre lo humano y lo divino.

Planta endémica de la pampa. Foto del autor.

Soy rumor de  La Tirana, síntesis de fe, sincretismo, crueldad y el amo amor que es como la fe de una sombra imaginaria, de una curva invisible que aminore el profundo tedio de la ruta 5.

Introdúcete en lo más profundo de aquel remolino y transportarte. En su interior, formado por dudas, sed, acumulación de dolor, se oyen las canciones más tristes de la Cantata de Santa Maria, fluyen los rezos antes de las detonaciones que pusieron fin a la felonía obrera, hay fichas de mineras con la efigie de bombos ficas, piñeras, lagos y otros extraños seres pampinos. Sobrevuelas Pisagua, y su triste melodía te conduce hasta la primera tumba de muchas, la tuya, la de tu razón al descubierto. ¿Notas ahora como te conviertes en piedra, en geoglifo por acumulación?

Iglesia de la Tirana. Foto del autor.

Soy lo que soy, un nombre escondido un alma que solo imita el verdadero mensaje del  Gigante de Tarapacá; ese que desde la soledad del cerro admite al apu “yo soy tú, nombre escondido de todo lo que es sagrado y hermoso”.

Imagen

Las estadísticas de 2018

Raíles

Del trabajo: Deconstrucción

Por: David Blanco

Raíles:

Subido en estos raíles perdidos que llevan a lo más profundo del alma,

no distingo entre ángeles lostalianos o demonios gamonédicos.

Gritas desde lo alto, desocupados del mundo sois necesarios y aún más pertinentes.

Amanece de nuevo que no es poco desde el otro lado del mundo .

Los días se invierten, las horas languidecen y el tiempo más allá del tiempo se diría se diluye lo que da la forma

la querencia y la  certidumbre son tan solo duda homérica

y de nuevo me viene a retratar Ulises.

Yo sigo bebiendo de mi tristre sinobi apartado

lo que ayer fue la vuelta a casa, hoy  es tan solo sueño.

 

Diálogos a la Luz de la Luna: La Función del Arte Parte 2/2

La idea de Diálogos a Luz de Luna es poder establecer un ágora de pensamiento literario, un espacio de diálogo con autores de ensayos sobre arte / literatura, en la que podamos aproximar las ideas expresadas en los mismos con nuestro punto de vista sobre los diversos temas tratados. A tal fin cada diálogo tendrá dos interlocutores: el autor del ensayo y Verde Luna.

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Ensayo: La Función del Arte

Autor: Ernsr Fisher

Parte 2/2

 

Pero, ¿no resulta demasiado romántica esta definición del arte como medio de fundirse con la totalidad de lo real, como el camino del individuo para llegar al mundo en general, como la expresión de su deseo de identificarse con lo que es? ¿No es temerario llegar a la conclusión sobre la base de nuestro sentido casi histérico de identificación con el protagonista de una película o de una novela, que ésta es l.a función universal y original del arte? ¿No contiene también el arte el elemento contrario a esta pérdida <<dionisíaca>>, de uno mismo? ¿No contiene elemento <<apolíneo>>, del entretenimiento y la satisfacción que consiste precisamente en que el observador no se identifica con Io que se representa sino que se aleja de ello, vence la fuerza directa de la realidad con su representación deliberada y encuentra en el arte aquella libertad de que la privan las cargas de la vida cotidiana? ¿Y no se constata Ia misma dualidad -por un lado la absorción en la realidad, por otro-la excitación de controlarla- en el modo en que trabaja el artista? No nos equivoquemos: la obra de un artista es un proceso altamente consciente y racional, al término del cual surge la obra de arte como una realidad dominada; de esto se trata y no de un estado de inspiración mística y exaltada.

Verde Luna- La realidad ni siquiera existe como tal, solo la mezcla de estados conscientes e inconscientes. Para poder desenvolvernos en la realidad el ser humano ha desarrollado un cerebro superpuesto en varias capas. Parece que es justamente la última, el neocortex, la que permite una mayor control de la realidad, de las emociones, de la capa inferior se trata de la capa consciente y racional. Estamos seguros de que mucho antes e esa consciencia racional el arte también se expresaba a través de la inconsciencia irracional, puede que su parte más oculta y valiosa y la que permita conocer o aproximarnos mejor al alma, al verdadero espíritu animal que todos portamos dentro. Hay poemas que pueden y deben llamar a lo bello y a lo hermoso pero también hay poemas que sondean en las mayores negruras de la existencia y en ellas no existe elemento dionisíaco y hay una libertad no buscada que no es otra que la del encuentro con el dolor, que también puede ser propio y convertirse en ajeno.

Para ser artista hay que captar y transformar la experiencia en recuerdo, el recuerdo en expresión, la materia en forma. Para el artista, la emoción no lo es todo; debe conocer su oficio y encontrar placer en él, comprender todas las reglas, procedimientos, formas y convenciones con que la naturaleza -la arpía- se puede domar y someter al contrato del arte. La pasión que consume al diletante se pone al servicio del verdadero artista; el artista no es vencido por la bestia: la doma.

Verde Luna- Al igual que hay arpías, también hay otros mundos en la mente de Jasón y sus argonautas. Hay vellocinos de oro, entiéndase ego, hay presencia de dioses inspiradores tal y como invocaba Juan Ramón Jiménez “inteligencia, dame el nombre exacto de las cosas”. El único contrato del verdadero poeta es remover los corazones de quien lo escucha y entregar sus poemas como fuego a una nueva humanidad, siempre con ánimo de ser reinventada tras la lectura.

La tensión y la contradicción dialéctica son inherentes al arte; éste no solo debe surgir de una experiencia intensa de la realidad sino que debe construirse, adquirir forma a través de la objetividad. El libre juego artístico es resultado de un dominio total. Aristóteles, tan incomprendido, consideraba que la función del arte consiste en purificar las emociones, en vencer el terror y la piedad, de modo que el espectador, identificado con Orestes o Edipo, se libere de esta identificación y se eleve por encima del destino ciego. Las ataduras de la vida son rotas temporalmente, porque el arte (cautivar de manera muy distinta a como cautiva la realidad; y en esta agradable cautividad temporal radica, precisamente, la característica del , del placer que encontramos incluso en las tragedias.

Verde Luna- ¿Qué es la realidad? ¿Qué es el arte? ¿Quién vive? En poesía la capacidad (o incapacidad), del lenguaje escrito es el único y verdadero limitante ¿en verdad se puede expresar y transmitir formas diferentes de realidad no vividas a través del simple lenguaje. Quizás fueron estas reflexiones de Aristóteles sobre el arte las que elevaron el espíritu de Alejandro lo elevaron, liberándolo de toda identificación por encima del destino ciego y convirtiéndolo (casi) en un mito. ¿Fue la fuerza liberadora o la potencia de su filosofía?

Bertolt Brecht ha dicho de este placer, de esta cualidad liberadora del arte:

<<Nuestro teatro debe fomentar la emoción de la comprensión y enseñar al pueblo el placer de modificar la realidad. Nuestros públicos no solo deben ver como se liberó Prometeo sino también prepararse para el placer de librarle. Debemos enseñarles a experimentar en nuestro teatro toda la satisfacción y el goce sentidos por el inventor y el descubridor, la sensación de triunfo del liberador.>>

Verde Luna- Recordamos en este preciso punto aquellas palabras de un famoso maestro de poetas en cuyo seno, al igual que sucede en las nebulosas en el espacio, se engendraron las más bellas luces de la razón. Este extraordinario ser afirmó que la poesía requeria de tres complementos ideales; revista, tertulia y teatro. Shakespeare decía que la vida es como una inmensa obra de teatro donde nosotros pasamos representando algún papel, mayor o menor. El arte y sus muchos mundos posibles conviven en un universo paralelo cuya existencia a veces puede ser intuido. El teatro es el equivalente a una hoja de papel, el escenario es su libro.

Brecht señala que en una sociedad donde reine la lucha de clases el efecto <<inmediato>> que la estética dominante exige a la obra de arte es la supresión de las diferencias sociales en el público y la creación, mientras se goza de la obra de arte, de una colectividad no dividida en clases sino universalmente humana. En cambio Ia función del <> propugnado por Brecht consiste, precisamente, en dividir el público eliminando el conflicto entre el sentimiento y la razón, existente en el mundo capitalista.

Verde Luna- Siempre existirá diferencia de clases, siempre existirán humanos bellos, humanos de alma retorcida, humanos sin humanidad y dioses encarnados bajo apariencia humana. Ser humano es ser en contradicción entre razón y emoción. Ese conflicto es casi tan antiguo como nuestra reciente existencia, como especie hemos aparecido en lo que viene a ser en términos evolutivos el último instante del último día del último mes del año. Eso y nada es lo mismo ¿a quien le importa ese conflicto? El mundo, tú mundo y el mío seguirá girando. Y lo importante es que aquí estamos.

<<El sentimiento y la razón han degenerado a medida que la época capitalista se acerca a su fin; entre ellos ha surgido un conflicto indeseable y estéril. Pero la nueva clase ascendente y los que luchan a su lado quieren un sentimiento y una razón en conflicto productivo. Nuestros sentimientos nos impelen al máximo esfuerzo de razonamiento y nuestra razón purifica nuestros sentimientos. >>

Verde Luna- El capitalismo es un mal necesario como el oxigeno viciado de las ciudades que respiramos. Nos gusta la propiedad privada, resultado de la capitalización, la vida en el entorno urbano así lo exige para poder tener un territorio propio en la ciudad. ¿Qué sentido tiene entonces la sinrazón o la irracionalidad? ¿No tiene un papel decisivo en la formación del arte?

En el mundo alienado en que vivimos la realidad social debe presentarse en forma llamativa, bajo una nueva luz, a través de la <<alienación>> del tema y de los personajes. La obra de arte debe penetrar en el público no mediante la identificación pasiva sino mediante un llamamiento a la razón que exige, a la vez, acción y decisión. Las reglas que mantienen la convivencia de los seres humanos deben tratarse en el drama como <<temporales e imperfectas>>, de modo que el espectador haga algo más productivo que limitarse a observar, se sienta estimulado a pensar en y con la obra y acabe pronunciando un juicio: <<No es ésta la manera de hacerlo. Es extraño, casi increíble. Debemos poner fin a todo esto.>> Y así, el espectador, trabajador o trabajadora, irá al teatro a ver:

<<… como un entretenimiento su propia, terrible e interminable labor, con la que debe sostenerse, y a sufrir ei impacto de su propio e incesante cambio. En el teatro puede producirse a sí mismo con la máxima facilidad, porque la existencia más fácil es la que se encuentra en el arte.>>

Verde Luna- La existencia en el arte puede ser en ocasiones el reflejo de una triste existencia fuera del mismo. Una interesante teoría indica que una gran proporción de artistas tienen vidas complicadas y retorcidas. Esto es especialmente notorio en el caso de muchas poetas y pienso en este punto en grandes poetas suicidas que pasaron por este mundo como una estrella fugaz, por un cielo temporal e imperfecto donde tan solo vinieron, brillaron fuerte, iluminaron el rostro de los seres humanos para concluir desvaneciéndose. Ese fue su sino pero también el resultado de su elección y por tanto nada más alejado de la alienación. En el momento en que vivimos en sociedad, acudimos al consumo del arte (que debiera ser más que un bien de consumo un bien de primera necesidad, un servicio para el alma), estamos alineándonos una vez más. ¿Por qué hacer arte para otros humanos? ¿Por qué no hacer arte para otros seres vivientes, reales o imaginarios? ¿Por qué no hacer arte por el arte o por mera necesidad vital? ¿Por qué no respirar arte?

No pretendo que el <<teatro épico>> de Brecht sea el único tipo posible de drama obrero militante, pero cito la importante teoría de Brecht como una ilustración de la dialéctica del arte y de la forma en que la función del arte cambia al cambiar el mundo.

La. raison d’étre del arte nunca es del todo la misma. La función del arte en una sociedad dividida en clases y sometida a la lucha de éstas difiere en muchos sentidos de su función original. Pero, pese a la diferencia de las situaciones sociales, hay algo en el arte que expresa una verdad inmutable. Esto es lo que nos permite a nosotros, hombres del siglo xx, emocionarnos al contemplar pinturas rupestres o al oir canciones antiguas. Karl Marx dijo de la épica que era el arte de una sociedad subdesarrollada, y añadió:

Verde Luna- En pleno siglo XXI nuestras cavernas son museos y nuestras canciones ancestrales viajan hasta las profundidades del espacio grabadas en discos de oro en sondas lanzadas con la esperanza de encontrar a otros “nosotros” para pode decir, no estás solo en tu espacio, en tu firmamento estrellado.  

<<Pero la dificultad no radica en comprender la idea de que el arte griego y Ia épica están ligados a ciertas formas del desarrollo social. Radica, más bien, en comprender por qué constituyen todavía una fuente de placer estético y, en cierto sentido, todavía prevalecen como una norma y un modelo inalcanzables.>>

Verde Luna- La belleza al igual que la verdad que subyace tras los muchos mundos que hay en este mundo se reconoce por sí misma. No es una norma, es un polo al que tiende el espíritu del mundo y del ser humano.

El mismo avanzó la siguiente respuesta:

<<¿Por qué la infancia social de la humanidad, allí donde había alcanzado un más bello desarrollo, no puede tener un encanto eterno, como una época que jamás volverá? Hay niños mal educados y niños precoces. Muchos de los países antiguos pertenecen a la segunda clase. Los griegos eran niños normales. El encanto que su arte tiene para nosotros no está en contradicción con el carácter primitivo del orden social en que nació. Es más bien su producto, y está indisolublemente ligado al hecho de que ñas condiciones sociales inmaduras en que este arte surgió y en las que solo podía surgir nunca más volverán a darse.>>

Verde Luna- Reflexionemos sobre el primitivismo de las siguientes palabras recubiertas, efectivamente de encanto eterno, pronunciadas en el discurso fúnebre de Pericles y que siguen llenando de orgullo y profundo respeto aún hoy en nuestros días, en pleno siglo XXI a quien las escucha:

“Comenzaré, ante todo, por nuestros antepasados, pues es justo y, al mismo tiempo, apropiado a una ocasión como la presente, que se les rinda este homenaje de recordación. Habitando siempre ellos mismos esta tierra a través de sucesivas generaciones, es mérito suyo el habérnosla legado libre hasta nuestros días. Y si ellos son dignos de alabanza, más aún lo son nuestros padres, quienes, además de lo que recibieron como herencia, ganaron para sí, no sin fatigas, todo el imperio que tenemos, y nos lo entregaron a los hombres de hoy.”

Una luminosa imaginación

No podemos dejar de compartir con todos vosotr@s una excelente versión de la profética “Imagine” de John Lennon inspirada en una época única por una mentes y espíritus libres y extraordinarios como los de Lennon (músico) y Joko Ono (artista visual). 

Lo interesante, el denominador común,  tanto de esta pareja como del trío que compone el grupo Light in Babylon es el factor multicultural, el que compongan sus canciones con ritmos e instrumentos tan antiguos como la propia cultura oriental, con raíces mucho más profundas en el tiempo que la propia cultura occidental. 

Viajen y disfrútenlo. 

 

 

 

 

 

 

 

Diálogos a Luz de Luna: La Función del Arte – Parte 1/2

La idea de Diálogos a Luz de Luna es poder establecer un ágora de pensamiento literario, un espacio de  diálogo con autores de ensayos sobre arte / literatura, en la que podamos aproximar las ideas expresadas en los mismos con nuestro punto de vista sobre los diversos temas tratados.  A tal fin cada diálogo tendrá dos interlocutores: el autor del ensayo y Verde Luna.

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Ensayo: La Función del Arte

Autor:  Ernsr Fisher

Parte 1/2

 

<<La poesía es indispensable, pero me gustaría saber para qué>>. Con esta encantadora paradoja Jean Cocteau resumió la necesidad del arte y, a la vez, su dudosa función en el mundo burgués contemporáneo.

Verde Luna- La poesía es la bella búsqueda de la verdad que hay inherente en la realidad objetiva y subjetiva que subyace en la existencia de todo individuo que vive en sociedad expresada a través del lenguaje literario. Tiene un uso objetivo, sobre todo para el lector, y un uso subjetivo para quien la escribe.

El pintor Mondrian habló de Ia posible desaparición del arte. En su opinión, la realidad puede acabar desplazando Ia obra de arte, cuya esencia consiste, precisamente, en ser un sustitutivo del equilibrio del que carece actualmente la realidad. <>

Verde Luna –La existencia del arte es inherente a la existencia del ser humano. Aunque toda forma de arte no sea más que una posible imitación de la naturaleza, su destino, su posibilidad va ligada con la del ser humano. La base de la misma escritura, la lengua, las palabras, radica en los primeros símbolos pintados sobre las paredes de las primeras cavernas. La vida es en esencia una lucha permanente por la supervivencia, en primera instancia del individuo en la naturaleza, luego de los primeros grupos humanos en la misma para pasar posteriormente a convertirse, dentro del actual contexto de vida en las urbes, en una lucha por la supervivencia dentro de la naturaleza pero, al mismo tiempo, alejados de ella.

El arte como <<sustitutivo>> de la vida, el arte como medio de establecer un equilibrio entre el hombre y el mundo circundante: esta idea contiene un reconocimiento parcial de la naturaleza del arte y de su necesidad. Y puesto que ni siquiera en la sociedad más desarrollada puede existir un equilibrio perpetuo entre el hombre y el mundo circundante, la idea sugiere, también, que el arte no solo ha sido necesario en el pasado sino que lo será siempre.

Verde Luna- Por ese mismo motivo y apoyándonos en nuestra idea previa, en efecto el destino del arte esta ligado con el destino del hombre. El arte al ser una expresión viva de un ente vivo inmerso y auto organizado en sociedad, dentro de un ente artificial creado dentro de la naturaleza (el ámbito urbano), consigue evolucionar, se adapta, cambia. Un ejemplo claro lo podemos hallar en la evolución del lenguaje literario en la poesía. El lenguaje de un autor del siglo de oro español no tiene nada que ver con el lenguaje de cualquier poeta contemporáneo, como alguno de los excelentes poetas de los que hemos hablado en Verde Luna. Mientras seamos necesarios, el arte estará con nosotros.

Ahora bien, ¿puede decirse de verdad que el arte no es más que un sustitutivo? ¿No expresa también una relación más profunda entre el hombre y el mundo? ¿Puede resumirse la función del arte con una sola fórmula? ¿No ha de satisfacer múltiples y variadas necesidades? Y si al reflexionar sobre los orígenes del arte llegamos a comprender su función inicial, ¿no resultará evidente que esta función ha cambiado al cambiar la sociedad y que han aparecido nuevas funciones?

Verde Luna- En un bello poema, bien construido, con un uso del lenguaje (una consecuencia en sí misma de la expresión artística) adecuado hay verdad, belleza, hay un mensaje, hay un desvelo de la verdadera naturaleza de las cosas y de aquellas palabras que las expresan y las amarran a nuestro mundo. Un bello poema, calma o altera, entretiene, traslada a su lector a otra dimensión (los desarrollos de la física contemporánea hacen plausible esta afirmación), de alguna manera nos une en comunión con quien lo escribió. Como dijo alguna vez Javier Lostalé: “el poema no acaba sino en el lector”. Con toda la fuerza de síntesis contenida en estas palabras es evidente que el arte tiene una notable función social; el poema nace para ser leído, para ser declamado, para dar vueltas en las mentes y corazones de sus lectores.

Como primer paso, cabe decir que tendernos con excesiva facilidad a considerar como algo natural un fenómeno realmente sorprendente. Millones de personas leen libros, oyen música, van al teatro, al cine. ¿Por qué? Decir que van en busca de distracción, de recreo, de entretenimiento es dejar de lado la verdadera cuestión. Pues, ¿por qué distrae, recrea o entretiene penetrar en la vida y los problemas de otro, identificarse con una pintura o un fragmento musical o con los personajes de una novela, un drama o una película? ¿Por qué reaccionamos ante esta <<irrealidad>> como si se tratase de una intensificación de la realidad? ¿Qué extraña y misteriosa distracción es ésta? Si tras la respuesta es que queremos huir de una existencia insatisfactoria para conocer otra más rica, librarnos a una experiencia sin riesgos, se plantea otra cuestión: ¿por qué no tenemos bastante con nuestra propia existencia? ¿Por qué este deseo de llenar nuestras vidas vacías con otros personajes, otras formas, de contemplar desde la oscuridad de una sala una escena iluminada donde algo que no es más que juego, representación, nos absorbe totalmente?

Verde Luna- Una de las funciones más mágicas, más irreales pero al mismo tiempo presentes en la literatura, y me refiero por supuesto a la lírica, es que es capaz de extraer de alguna forma nuestra luz interna. Es nuestra particular tesis. La física cuántica ha demostrado / postulado de alguna forma que somos más de lo que aparentamos ser, que podemos, que vivimos varias realidades de alguna u otra forma al mismo tiempo. Las partículas subatómicas tienen la extraña capacidad de estar en varios espacios físicos al mismo tiempo, existen múltiples dimensiones probadas por la matemática ergo no es extraño deducir que nos sintamos atraídos hacia otras realidades, que necesitemos proyectarnos hacia ellas ya que, de un modo u otro, ya vivimos dentro de las mismas.

Es evidente que el hombre quiere ser algo más que él mismo. Quiere ser un hombre total. No le satisface ser un individuo separado; parte del carácter fragmentario de su vida individual para elevarse hacia una plenitud, que siente y exige, hacia la plenitud de vida que no puede conocer por las limitaciones de su individualidad, hacia un mundo más comprensible y más justo, hacia un mundo con sentido. Se rebela contra el hecho de tener que consumirse dentro de los límites de su propia vida, dentro de los limites transitorios y casuales de su propia personalidad. Quiere referirse a algo superior al <<yo>>, algo situado fuera de él pero, al mismo tiempo, esencial para él. Quiere absorber el mundo circundante, incorporarlo a su personalidad, extender su <<yo>> inquisitivo y hambriento de mundo por los ámbitos de la ciencia y la tecnología hasta alcanzar las más remotas constelaciones y penetrar en los más profundos secretos del átomo; quiere, con el arté, unir su <<yo>> limitado a una existencia comunitaria; quiere convertir en social su individualidad.

Verde Luna- La mera publicación / lectura de un poema transforma un mero acto individual del yo en un acto social del nosotros.

Si la naturaleza del hombre consistiera únicamente en ser un individuo, este deseo resultaría incomprensible y absurdo, pues ya sería un todo como individuo, es decir ; sería todo lo que fuese capaz de ser. El deseo del hombre de expansionarse, de complementar su ser indica que es algo más que un individuo. Sabe que solo puede alcanzar la plenitud, Ia totalidad si toma posesión de aquellas experiencias de los demás que puedan ser potencialmente suyas. Ahora bien, lo que el hombre aprende como potencial suyo abarca todo cuanto la humanidad es capaz de hacer. El arte es el medio indispensable para esta fusión del individuo con el todo. Refleja su infinita capacidad de asociarse a los demás, de compartir las experiencias y las ideas.

Verde Luna- No hay ningún objeto tan bello, tan personal pero al mismo tiempo tan colectivo y social como un libro, en este caso de poemas. El libro es un objeto que parte de un sujeto (el artista / escritor/individuo) que acaba siendo compartido y transmitido a otro sujeto, la colectividad que lo asimila y lo hace suyo. Aquí es donde se produce el efecto mágico: a través de una mera producción individual compartida de forma colectiva el sujeto individual (lector), contenido dentro de la colectividad amplia, fusiona sus ideas, experiencias, o bien adquiere otras completamente nuevas a través del producto de otro individuo al que muy probablemente nunca conocerá. Y ese conocimiento amplia el suyo y por ende el de la colectividad a la que pertenece. Y ahí es donde radica la magia del arte.  

La hija de reyes

Autor: David Blanco

Obra: Deconstrucción – Harem

 

La hija de reyes

De alguna manera era como una bestia encerrada, sus ojos contemplaron maravillas imposibles, importada, conquistada en el reino de Jiva hija de reyes y de reinas de cuya belleza refulgía en el oscuro cielo boreal. El de los meses alrededor del fuego donde la vida transitaba en torno a un fuego. Contó historias del último califato de Córdoba, de las aguerridas mujeres nubias y de cómo gastaban aquellas últimas hermanas en poder dirigir su propia vida, en poder aventar su propio fuego (el interno).

Ahora al rededor de la fogata esperamos a ser tomadas, como siervas agradecemos nuestra suerte de la misma forma que maldecimos nuestro destinos. Estas paredes son nuestros dorados barrotes, está cadena invisible nuestra vinculación a un sino maldito. En mi caso leo traducciones de los sabios griegos, aquellos que rescataron la tradición olvidada de otros dioses.

Simplemente palpito la promesa de mi libertad.

 

 

 

Platero y Juan Ramón; una bella mariposa de tres colores

Autor: David Blanco

Los dioses no tuvieron más sustancia que la que tengo yo. Yo tengo, como ellos, la sustancia de todo lo vivido y de todo lo por vivir. Juan Ramón Jiménez. Espacio – Fragmento 1

 

En este interesante trabajo de ficción emitido en Televisión Española,  se entrevista a un Agustín González que interpreta de forma interesante  a Juan Ramón Jiménez tras la concesión del Premio Nobel. Por aquel entonces nuestro emigrado autor ya estaba viviendo y dando clases en la Universidad de Puerto Rico (siendo originario de Moguer, en la bella Huelva).

En principio el premio reconoce toda una trayectoria profesional, pero parece ser que peso principalmente el extraordinario trabajo realizado en el libro “Platero y Yo”. Fue el primer libro que leí de niño y de ahí devino el germen de lo que sería mi interés en la poesía. Creo que los versos de este poeta lírico quedaron de alguna forma amalgamados en mi inconsciente, el amor por la poesía, al igual que el amor por la vida, no es algo que resulte de inmediato sino que ha de poder sufrirse.

De su biografía rescato algunos puntos de interés:

  •  Emigra de España en el año 1936.
  •  Tuvo una notable influencia en poetas de la generación del 27.
  •  Al menos hay dos puntos de inflexión bien diferenciados en su gens poética.
  •  En su carácter titilaba débil pero firme una cierta tendencia a la depresión.
  •  No fue a recoger el Premio Nobel. Dos días después de su concesión fallece su mujer Zenobia, punto de no retorno en su tambaleante cimentación emocional.
  • Tenía en mente escribir una segunda parte de Platero y un poemario de título “Tiempo”, complemento del sí publicado “Espacio”.

Escribo estas letras mientas escucho de viva voz a Juan Ramón en el CD de Visor “Juan Ramón Jiménez. Antología Personal”.

Remato la faena con este bello extracto de Platero, donde se narra su muerte, puede que la esencia de todas las muertes donde en el fondo lo que se encierra es una transmutación mal entendida, pero de cualquier manera bella / hermosa:

 

Encontré a Platero echado en su cama de paja, blandos los ojos y tristes. Fuí a él, lo acaricié hablándole, y quise que se levantara…

El pobre se removió todo bruscamente, y dejó una mano arrodillada… No podía… Entonces le tendí su mano en el suelo, lo acaricié de nuevo con ternura, y mandé venir a su médico.

El viejo Darbón, así que lo hubo visto, sumió la enorme boca desdentada hasta la nuca y meció sobre el pecho la cabeza congestionada, igual que un péndulo.

—Nada bueno, ¿eh?

No sé qué contestó… Que el infeliz se iba… Nada… Que un dolor… Que no sé qué raíz mala… La tierra, entre la yerba…

A mediodía, Platero estaba muerto. La barriguilla de algodón se le había hinchado como el mundo, y sus patas, rígidas y descoloridas, se elevaban al cielo. Parecía su pelo rizoso ese pelo de estopa apolillada de las muñecas viejas, que se cae, al pasarle la mano, en una polvorienta tristeza…

Por la cuadra en silencio, encendiéndose cada vez que pasaba por el rayo de sol de la ventanilla, revolaba una bella mariposa de tres colores..

…así como en la poesía, que es la esencia escrita de la misma vida…

 

…pasan vientos como pájaros, pájaros igual que flores, flores soles y lunas, lunas soles como yo, como almas, como cuerpos, cuerpos como la muerte y la resurrección, como dioses. Juan Ramón Jiménez. Espacio – Fragmento 1

 

Enlace a la entrevista ficcionada:

http://www.rtve.es/alacarta/videos/los-libros-ficcion/libros-platero-yo-juan-ramon-jimenez/3735198/