La luz en las sombras – Entrevista a Marcia Mogro

Autor: David Blanco

La poeta Marcia Mogro – Foto cortesía de Germán Gaymer

 

Estamos nuevamente compartiendo una interesante velada con Marcia y Germán en su living una estancia maravillosa e intrigante mezcla entre museo y altar artístico. Marcia y yo nos conocimos de forma casual gracias a la referencia de una conocida en común, a quien ya entrevistamos también en su momento en Verde Luna, Magda Sepúlveda con quien volveremos a sentarnos a conversar sobre su nuevo ensayo.

Pero tiempo al tiempo. Ahora es hora de poder escurrirnos hasta un mundo habitado por la niebla, las sombras y las sensaciones más desconcertantes y frías. Porque es así como se siente la poesía altiplánica  con una fuerte raíz en la gens de pueblos originarios ya casi desaparecidos pero aún presentes con mucha fuerza.

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¿Nos podrías decir cuando y por qué comienzas a escribir?

Cuando estaba en el colegio. Pero no sé realmente, escribí una poesía para una tarea del ramo de lenguaje y de ahí me empezó a interesar la escritura. Esto fue con 13 o 14 años.

 

¿Recuerdas cuál fue tu primer libro de poesía?

Mi papá nos leía de Amado Nervo, García Lorca que le encantaba, poesías antiguas del siglo de oro, etc. También Rubén Darío, Neruda, en fin, muchos y variados poetas…

 

¿Quién es Marcia Mogro?

Marcia Mogro (risas), es una persona tranquila que no le gusta salir, que prefiere estar en su casa. Haciendo mis cosas adentro, en el interior.

 

¿Cuando llegaste a Chile?

En el 85. Chile me encanta, soy feliz aquí.

 

Hablamos de tu poesía

No escribo poesía formal ni clásica, creo yo. Escribo más libre. Me preocupo del ritmo, me interesa mucho el trabajo con el lenguaje y sus múltiples posibilidades . No me gusta escribir rimado, aunque sí me puede gustar o interesar en otros autores.

Los temas que me importan están siempre relacionados con seres, espacios y sociedades marginales, apartados, exterminados por el poder y la ambición. Los que quedan fuera del sistema y no tienen manera de habitar el mundo, pero, sin embrago, lo habitan.

 

¿Cuál es tu trabajo favorito? ¿Si pudieras elegir con qué trabajo te quedarías de tu obra?

He escrito un total de 8 obras.

  • Semíramis, 16 mg.-
  • Los jardines colgantes
  • De la cruz a la fecha
  • Lacrimosa
  • Excavaciones
  • Exposición de alto riesgo
  • Restos del cielo, partes vestigios fragmentos rastros
  • De los estados, su ánimo

 

En todos estos textos siempre me perece que falta algo, o que sobra alguna palabra. Siempre creo que falta algo. No me quedaría con ninguno, solamente con fragmentos y con imágenes de cada uno.

No tengo un trabajo favorito y no me quedaría con ninguno de mis libros.

 

Háblanos del tu periplo editorial

Mi primer libro fue publicado en Chile con Editorial Caja Negra y Documentas y luego con Ediciones del Hombrecito Sentado. Aquí en Chile me han hecho una edición en Palabra Ilustrada, una editorial que hace libros de autor, con dibujos, con tapa dura etc. Cuando se terminó la editorial El Hombrecito Sentado, comencé a publicar con Plural Editores y sigo con ellos hasta ahora.

Nunca permito que el editor me diga nada respecto a lo escribo, entrego el texto listo y diagramado y tal cual debe ser publicado. No leo poesía. Prefiero leer novela y ensayo. En poesía son pocos autores los que me interesan. En novela me gusta una gran variedad, desde los clásicos hasta los contemporáneos. Novela latinoamericana, europea y americana en general.

El escritor boliviano Jaime Sáenz es un referente absoluto en mi poesía, murió en el 86. Aunque su trabajo es absolutamente diferente del mío, fue un maestro para mi.

 

¿Qué tipo de poesía te gusta escribir?

Escribo cosas que estén comprometidas conmigo, que me interesen. Obviamente la obra de todo artista tiene algo de autobiográfico, así que hay referencias a mi biografía pero sobre todo a asuntos sociales que me afectan.

Quiero escribir como yo. No quiero imponerme ninguna obligación de representar a ninguna ideología ni país ni época ni nada. La libertad es la gran condición del arte.

 

Nos ha llamado la atención el título del libro “Los jardines colgantes”, nos podrías hablar un poco más del mismo

Es un libro que tiene muchos niveles de lecturas. Es un recorrido de un momento de vida, de un ser cualquiera, donde se muestra ciertos modos de caminar, de estar en el mundo en determinados momentos.

 

Y “De los estados, su ánimo”, ¿qué nos podrías contar?

Este libro habla de diferentes estados de ánimo. Retrata paisajes interiores. Es un libro bien cinematográfico por las imágenes que contiene. Al leerlo uno puede imaginarlas y situarse en un escenario.

 

¿No hay alegría en tu poesía?

No se, no creo, en realidad, no me interesa que haya alegría o no. No se cómo explicarlo; la escritura para mí no es algo alegre, es algo terrible y complicado en la medida que son temas y asuntos que me inquietan o preocupan. No escribo para ser feliz ni para hacer feliz a nadie. La felicidad es algo que no me interesa pues no creo en ella como tal sino más bien en breves momentos en que uno siente felicidad.

 

¿Podrías hablarnos de tu proceso creativo?

Mi proceso creativo es largo. Demoro más o menos dos años.

No me siento a escribir todos los días y solo escribo cuando encuentro algo interesante sobre que escribir. Estoy todo el tiempo con lo que se llama “la mirada poética”. Tomo notas de diversas cosas, pueden ser conversaciones, películas, música, cualquier situación que me llame la atención y que me parece que aporta a lo que estoy investigando. De ahí paso a computador las notas de todos mis papeles. Miles de notas he perdido. Después ya comienzo a escribir. También corrijo y boto bastante. Creo que no todo lo que uno escribe es bueno y hay que aprender a botar.

 

¿Qué opinas de nuestro Blog Verde Luna?

Me parece interesante. Siempre es bienvenido un espacio donde se pueda conocer autores y textos. Es importante la variedad y continuidad. Pensaría en actualizar más seguido y conseguir aportes críticos, ensayos y abrirse a otras artes.

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Así es como acaba nuestra velada poética, entre recuerdos de viajes por los más diversos rincones del mundo, nuevas sugerencias para el blog, nuevas referencias de interés pero sobre todo invocando, invocando, invocando.

En un próximo post de Verde Luna profundizaremos en uno de los trabajos de Marcia que nos ha resultado más inquietantes, más perturbador “Restos de un cielo. Partes, vestigios, fragmentos, rastros”. Todo ello con una pizca de luces entre las sombras. 

 

 

 

 

 

 

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Chavela Vargas: o de como ser congruente con los dictados del alma

Chavela Vargas. Detalle de la portada del libro

Dos vidas necesito. Las verdades de Chavela, Chavela Vargas / María Cortina

Ed. Montesinos 203 páginas

Por: David González, David Blanco con la colaboración de Ingrid Lilian Bórquez

Calificación: ** (interesante)

Ayer Chavela abrió los ojos y se convirtió en canto de amor a la vida, en jaguar azteca.

Hoy como siempre desde Verde Luna os presentamos lo que ya es un clásico: “Dos vidas necesito. Las verdades de Chavela”. Hablamos de un bello testimonio de vida forjada a base de fuerza de voluntad, tequila y un ímpetu por la existencia, pese a quien pese,  poco frecuente en un ser humano. Voluntad de ser libre, de hacerse llamar Chavela cuando tu nombre es otro. Libertad de ser como una reina chamana llevando un revolver al cinto. Ser congruente con los dictados del alma parece haber sido el único mandamiento vital de esta mujer rebelde, hecha a sí misma que ha convertido en arte el resultado de ser y de hacer lo que le dicte su santa voluntad.

Este interesante libro escrito por María Cortina está redactado siguiendo un marcado estilo periodístico está estructurado en torno a 38 capítulos lo cual parece resultar un tanto excesivo si tenemos en cuenta la extensión en páginas del libro, que por otro lado está “parido” en papel de excelente calidad que complementa una cuidada edición. Sin duda resulta un acierto dejar que Chavela nos hable de la señora Vargas con su propia voz. Se trata de un gran libro que nos describe desde el profundo cariño y respeto hacia su persona los principales hitos su vida, aporta un toque exquisito al hablar sobre sus amigos y personas de interés con las que tuvo la suerte de encontrarse porque hicieron a Chavela un poco más Vargas.

Llaman la atención aspectos tan desconocidos de su imagen pública como su difícil niñez, su homosexualidad no oculta pero sí velada, o las dificultades que atravesó de la mano del alcohol que apunto estuvo de apagar su voz de forma prematura pero de las que resurgió, contra todo pronóstico, con fuerzas renovadas. Una personalidad de marcado carácter, salvaje e indómita emulando al jaguar, a la vez que cálida como la mejor de las amigas. Resultan también interesantes y reveladoras las referencias a la relación mantenida con Almodovar, a su “eterno romance” con Lorca y a las intensas e interesantes visitas recibidas en la Residencia de Estudiantes.

A la espera de un seguro reencuentro con Frida, con Macorina, con Pedro Infante y con tantos otros queremos expresar desde Verde Luna nuestro particular agradecimiento a Chavela por ser su inspiradora ya que, de ese famoso fandanguillo cantado, sentido por Chavela, toma nombre este blog.

Mientras tanto la “señora” continúa mirando a Chavela desde las mismas torres de Córdoba de las que habló Federico y una frase que ya es verso, que ya es poema en hilo de plata que borda el alma, reza:

“Chavela, yo te nací”.