De la oscuridad, oscuro, esta nada, este todo

Autor:David Blanco
Del poemario: Deconstrucción
¿Qué hay de mí?
No me atrevo a salir de mí mismo.
De mi personalidad implosionada.
De mi ego retorcido dentro de otros egos,
mucho más preciosos,
como fractales.
Pensamiento consolante:
el gusano que vive en tu interior, también morirá.
Porque, humanidad,
odio tu tacto rugoso,
tu falta de luces.
Tu adiós a destiempo.
El rostro del otro en la mirada.
No se quien eres.
Ni quien crees ser.
Se que procedes de una estrella,
como todos.
Se que tu origen yace escondido,
dentro de algún agujero negro.
Se que no tienes futuro.
Siempre ha estado condenada a no pasar más allá del recuerdo.
¿Qué no lo es Señor del Universo?
Ruido universal que se expande a través de todo lo visible,
de lo posible,
y de lo imposible.
Lo peor es que yo también soy humanidad, también soy rugoso, también he venido al mundo a través de un agujero negro, quizás se a través del mismo la vía de liberación de todo lo que queda atrapado en los otros, en los hoyos negros. Eso honraría a cierto principio físico que reza nada es/ todo se transforma.
Nada entiendo.
Todo soy
y nada al mismo tiempo.

Fidel, aparca la lucha y vete

Autor: David Blanco

Trabajo/Libro: Deconstrucción

 

Fidel, aparca la lucha y vete

“Cuba es tu corazón, Cuba es mi cielo”. José Martí

—–
Inherente al paso de las nubes,
es la mente preclara,
que invoca recuerdos.

Es en aquellas tardes,
en las que caminábamos encogidos,
pasito a pasito,
por un malecón,
mas siempre herido.

Triste Habana,
sin sombras.

Triste mecaniquero* escondido,
humilde puta sabia
quien nunca se conformó con quedarse
colgada de las barandas.

Fidel, aparca la lucha y vete,
deja que la isla sea otra,
respira tranquilo.

Ya no cabe más dolor,
ya no hay más sangre.

Ya no hay herida.

Cuba rendida al mal de la utopía,
gentes que buscan salvación,
tan solo en la huida,
o fingiéndose locos.

La voz de Martí hace tiempo,
que fue arrastrada por alguna ola:
“colgué mis versos al viento”**
así rezaba,
varada en Isla de Amigo.

Fidel: renuévate,
y que el huracán te transporte,
de vuelta a tu pequeña aldea gallega.

Esparce tus verdades al viento,
mantente adentro de un poema, así encerrado.
Eres en tu sombra,
como un pequeño dios reglano,
que marcha en procesión por las calles,
un día 15 de agosto.

Sí, también cantas mientras recoges la castaña:
“colgué mis versos al viento,
el tiempo hallará sus faltas”**.

—–
* Los mecaniqueros en la Habana utilizan todo tipo de trucos para conseguir aquellas cosas que normalmente no están al alcance de todos.
** Extractos del poema de José Martí “Colgué mis versos al viento”.

Oda del Tamarugal

Autor: David Blanco
Incluido en el poemario: “Deconstrucción”
***
Oda del Tamarugal

Somos de sal, la sangre de obreros  que circula por un subsuelo, un conducto invisible de dolor humano que va hasta el gaznate siempre orondo,  nunca “satisfichas” de capitalistas del inframundo donde se es de hambre o de sudor.

Restos de salitrera. Foto del autor.

Deseas obtener beneficio, salar que salas tus tres cadáveres al día en Huberstone, que acechan a la presencia desconocida (pero presencia),cerca de ese vórtice casi invisible que acecha a cualquiera que ose,aventurarse en la pampa para acabar empampado.

Pampa del Tamarugal. Proximidades de Cerro Pintados. Foto del autor.

Niebla, sombras, escalofríos, colegios donde se respira una nueva forma de sadismo desclasado.

Lo admito; tuve una de las noches más frías de mi vida durmiendo al raso, cerca de cerro pintados, vi caravanas invisibles que bajando desde el altiplano para unir tu realidad con la mía, se juntaban en dos círculos concéntricos uno para cantar, otro para temerle a las ánimas desahuciadas de sus animitas.

Vi como las estrellas se juntaban y alejaban, viaje al futuro, fui semilla de tamarugo inconstante, no tenía tierra húmeda en la que poder yacer. Mientras escuchaba el a cantar del desierto tuve una visión en la que dos soles calentaban la tierra mientras el hombre conservaba la certidumbre de nunca más estar solo; julio de 2019, primer contacto.

Iquique y duna Dragón. Foto del autor.

Somos camanchaca, restos de suelo drenado por minera que construye museos, mientras depreda de forma consciente pero políticamente correcta.

Bebo tu vino, jugo divino que me trae recuerdos, beldades de Pica, caer bajo el yugo de una inmensa ola y llegar a la playa convertido en mariscal, para ser devorado por algún santiaguino desesperanzado, porque sabe que en algún punto habrá de volver a su encierro.

Soy una incógnita que flota desnudo en este Oasis de Pica en este oasis de Luis Briones donde contemplar el desierto y hacerse preguntas sobre lo humano y lo divino.

Planta endémica de la pampa. Foto del autor.

Soy rumor de  La Tirana, síntesis de fe, sincretismo, crueldad y el amo amor que es como la fe de una sombra imaginaria, de una curva invisible que aminore el profundo tedio de la ruta 5.

Introdúcete en lo más profundo de aquel remolino y transportarte. En su interior, formado por dudas, sed, acumulación de dolor, se oyen las canciones más tristes de la Cantata de Santa Maria, fluyen los rezos antes de las detonaciones que pusieron fin a la felonía obrera, hay fichas de mineras con la efigie de bombos ficas, piñeras, lagos y otros extraños seres pampinos. Sobrevuelas Pisagua, y su triste melodía te conduce hasta la primera tumba de muchas, la tuya, la de tu razón al descubierto. ¿Notas ahora como te conviertes en piedra, en geoglifo por acumulación?

Iglesia de la Tirana. Foto del autor.

Soy lo que soy, un nombre escondido un alma que solo imita el verdadero mensaje del  Gigante de Tarapacá; ese que desde la soledad del cerro admite al apu “yo soy tú, nombre escondido de todo lo que es sagrado y hermoso”.

Raíles

Del trabajo: Deconstrucción

Por: David Blanco

Raíles:

Subido en estos raíles perdidos que llevan a lo más profundo del alma,

no distingo entre ángeles lostalianos o demonios gamonédicos.

Gritas desde lo alto, desocupados del mundo sois necesarios y aún más pertinentes.

Amanece de nuevo que no es poco desde el otro lado del mundo .

Los días se invierten, las horas languidecen y el tiempo más allá del tiempo se diría se diluye lo que da la forma

la querencia y la  certidumbre son tan solo duda homérica

y de nuevo me viene a retratar Ulises.

Yo sigo bebiendo de mi tristre sinobi apartado

lo que ayer fue la vuelta a casa, hoy  es tan solo sueño.

 

La hija de reyes

Autor: David Blanco

Obra: Deconstrucción – Harem

 

La hija de reyes

De alguna manera era como una bestia encerrada, sus ojos contemplaron maravillas imposibles, importada, conquistada en el reino de Jiva hija de reyes y de reinas de cuya belleza refulgía en el oscuro cielo boreal. El de los meses alrededor del fuego donde la vida transitaba en torno a un fuego. Contó historias del último califato de Córdoba, de las aguerridas mujeres nubias y de cómo gastaban aquellas últimas hermanas en poder dirigir su propia vida, en poder aventar su propio fuego (el interno).

Ahora al rededor de la fogata esperamos a ser tomadas, como siervas agradecemos nuestra suerte de la misma forma que maldecimos nuestro destinos. Estas paredes son nuestros dorados barrotes, está cadena invisible nuestra vinculación a un sino maldito. En mi caso leo traducciones de los sabios griegos, aquellos que rescataron la tradición olvidada de otros dioses.

Simplemente palpito la promesa de mi libertad.